El documento de la Fundación resalta que la exención de impuestos planteada en la estrategia no es suficiente y no tiene amplia cobertura

Ana María Sánchez - amsanchez@larepublica.com.co

Hace algunos días la Alcaldía Mayor de Bogotá presentó un plan de reactivación económica para la ciudad, que denominó ‘Plan Marshall’, al hacer alusión a la estrategia que se llevó a cabo para recuperar la economía de los países de Europa después de la segunda guerra mundial.

La iniciativa, que contempla varios frentes como exenciones tributarias, mayor endeudamiento y solidaridad empresarial, ha levantado varios descontentos entre actores de la economía local.

Uno de ellos, y que recientemente dio a conocer un documento en el que critica el ‘Plan Marshall’ es ProBogotá Región. La fundación se centra en describir las condiciones económicas actuales de la capital y las necesidades que, a su juicio, verdaderamente tiene. En el texto se afirma que la estrategia de reactivación es débil y no es coherente con la situación que de verdad se está viviendo.

“La propuesta presentada por la alcaldesa plantea una reforma tributaria local de alcance limitado, así como una solicitud de endeudamiento, dejando de lado una estrategia robusta”, expresó Juan Carlos Pinzón, director de ProBogotá.

En primer lugar, la fundación resalta que el panorama económico no es alentador, y que la cifra de desempleo es más dramática que en otras zonas del país, por lo tanto, señalan que “la ciudad necesita de manera urgente un plan de reactivación que comprenda a todos los sectores de la actividad económica”.

Y aunque señalan que “valoran el esfuerzo de la administración distrital por buscar herramientas que mitiguen el daño económico”, lo cierto es que se revalúan varios puntos de la reactivación propuesta al Concejo de la ciudad.

Una de las iniciativas que llamó la atención en la exposición de la Alcaldía fue la de aumentar la tarifa de impuestos para las plataformas de comercio electrónico, los call centers y las industrias farmacéuticas. Sobre este punto, lo que aseguró la Fundación es que el aumento, además de ser una medida que supone un riesgo para el desarrollo de la actividad, podría generar un gran impacto en la demanda por el aumento en los precios.

LOS CONTRASTES

  • Juan Carlos PinzónDirector de Probogota Región

    “Uno de los pilares debe ser la puesta en marcha del aparato productivo a partir de la ejecución de proyectos de desarrollo urbano e infraestructura en la ciudad”.

  • Carlos GarzónDocente de economía de la U. Sabana

    “El ‘Plan Marshall’ de Bogotá requiere generar un escenario económico bueno para los negocios, con inversiones públicas que interconecten la oferta con la demanda”.

Por otro lado, el Plan sugiere la exención de impuestos para reactivar el tejido empresarial, sin embargo, ProBogotá afirma que los porcentajes planteados de descuento en el ICA no suponen una contribución significativa a la protección y recuperación del tejido productivo, ni a la generación de empleo.

Así mismo, la Fundación asegura que, aunque se haya tenido en cuenta la exención del impuesto predial para museos y teatros, la estrategia no está incluyendo a los establecimientos de la rama económica de alojamiento y servicios de comidas, tales como hoteles, restaurantes y bares, que se han visto fuertemente golpeados por la pandemia.

Otros dos puntos que ProBogotá pone en tela de juicio son que los beneficios tributarios no están en sectores o empresas que de verdad generan empleo, y que los incentivos planteados con el fin de aumentar el grado de formalidad están generando una externalidad negativa, pues será más fácil que se conviertan en trabajadores informales para recibir los beneficios planteados.

Con estos puntos está de acuerdo el decano de economía de la Universidad del Rosario, Carlos Sepúlveda, quien aseguró que, “este plan no presenta una propuesta clara de inversión y reactivación en el tejido productivo”. Además, resaltó que la estrategia tiene algunos alivios, pero son muy generalizados y no impactan específicamente a los sectores.

Ahora bien, después de recalcar que el plan de reactivación es débil, Pinzón, añadió que la propuesta radica en que se haga una estrategia de promoción de educación para el trabajo, alineada con las necesidades del sector empresarial; desarrollar y ampliar la infraestructura de conectividad digital; implementar zonas económicas especiales; fomentar la construcción de vivienda y aprobar los planes diseñados para las obras de renovación urbana.

La deuda de Bogotá como porcentaje del PIB podría llegar ser de 4,3% en 2020
El documento de ProBogotá también señala que, en primer lugar, el PIB de la ciudad podría caer hasta 8% a junio, por lo que, sumado a un aumento de nivel de deuda, que se refleja en el cupo adicional de endeudamiento que se solicitó ante el Concejo de Bogotá, supondría “un riesgo para la sanidad de las finanzas distritales, llevando a la deuda como porcentaje del PIB a cerca de 4,3% en 2020”. Según la fundación, esto se valida con datos de la Secretaría de Hacienda que muestran que el recaudo de este año es menor que en 2019