Dado que el Ministerio de Hacienda hizo cuentas con un barril a US$60 y este se está cotizando por debajo, el presupuesto podría afectarse

Adriana Carolina Leal Acosta

La rápida expansión del Covid-19, que ya mató a 2.700 personas en el mundo y se está abriendo con el potencial de convertirse en una epidemia, ha provocado que las acciones de numerosas empresas pierdan su valor de manera gradual este año y, a su vez, que el precio del petróleo Brent, baje.

Esto último tendría repercusiones en las cuentas nacionales, pues el plan financiero planteado por Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda, en enero pasado, contempla un precio del barril Brent a US$60 en promedio para 2020, mientras que ayer, por ejemplo, se cotizó a US$52.De modo que si ese comportamiento continúa o se acentúa, las expectativas de ingreso que tiene el Gobierno llevaría a no cumplirse y, de ese modo, se afectaría el presupuesto.

Cabe señalar que la razón por la que el precio del petróleo se ha venido devaluando está relacionada con que China compra el 13% del crudo en el mundo y ahora está comprando menos. Este fenómeno responde a la entrada en cuarentena de diversas poblaciones, las restricciones del transporte y a que las empresas han bajado sus niveles de producción.

De hecho, la expectativa de crecimiento de la economía que tiene el Gobierno de 3,7% para este año, podrían ser aún más difícil de cumplir.

“Esto tiene que ver con la reacción que van a tener cada uno de los gobiernos de los países que sean afectados por el virus, porque esta situación va a implicar una rotura en los canales de oferta. Y a lo que me refiero no es a que la gente ahora esté comprando menos, aunque ese también va a ser un problema, sino que muchos elementos que utilizamos para la producción de bienes y servicios van ser importados desde ciertos sitios que van a estar afectados por la enfermedad y van a empezar a retrasarse las entregas, o a no llegar a su destino”, señaló Marc Hofstetter, economista de la Universidad de los Andes y ex miembro del Comité de la Regla Fiscal.

No obstante, Wilson Tovar, gerente de Acciones y Valores, advierte que la revisión se debe hacer viendo más allá de la caída del precio del petróleo, pues lo que podría llegar a afectar más seriamente las cuentas del Estado con el brote, es lo que le gasto en la atención en salud que deberá disponer la Nación en caso de que sea necesario.

Y aunque ya el Ministerio de Hacienda anunció que delegaría $15.000 millones para atender la prevención y realizar campañas tendientes a alertar contra el Covid-19. No obstante, aún no se conoce si habría espacio fiscal para invertir en atención en caso de que se diagnostiquen casos en el país. Lo cual, según dijo ayer la Organización Mundial de la Salud, es un riesgo latente para todas las naciones.

Cabe recordar como ejemplo que el año pasado, la atención a los migrantes venezolanos le costó al país alrededor de $5 billones, y esa fue la principal razón por la que se argumentó para ‘relajar’ de la meta de la regla fiscal.