Ha pasado por la subdirección de Fedesarrollo, el viceministerio técnico y la dirección general de política macroeconómica del Ministerio de Hacienda.

Carlos Gustavo Rodríguez Salcedo

Hoy se realizará la Junta Directiva en la que el Banco de la República escogerá al sucesor de Juan José Echavarría, quien decidió no presentarse para optar por un segundo periodo aduciendo razones personales.

Entre los candidatos opcionados para sucederlo en el cargo están Leonardo Villar, director ejecutivo alterno del Fondo Monetario Internacional, y el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla. Aunque inicialmente sonaba la aspiración de la codirectora Ana Fernanda Maiguashca, al final habría optado por no presentarse a la elección y ahora entra en la baraja Natalia Salazar.

Salazar es una de las economistas más reconocidas en Colombia y, según el ranking que realiza Repec, se encuentra entre las académicas más citadas de país. Además, ha pasado por la subdirección de Fedesarrollo, el viceministerio técnico y la dirección general de política macroeconómica del Ministerio de Hacienda.

Según conoció LR, Salazar cuenta con el apoyo del Gobierno Nacional y de no llegar a quedar en la gerencia, podría aterrizar en la Junta como codirectora. Vale recordar que el Gobierno puede cambiar a dos codirectores a partir de enero del próximo año o ratificar a los actuales.

En su hoja de vida también está su paso por la vicepresidencia de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) y la división de Estudios y División de Regulación del Departamento Nacional de Planeación.

Es economista de la Universidad de los Andes, institución en la que también cursó su maestría. Además, cuenta con un master en periodismo de Georgetown.

En un diálogo con LR hace un año, aseguró que “el crecimiento depende de tres elementos fundamentalmente: capital físico, mano de obra y productividad. En Colombia la mayor restricción se identifica en productividad, que ha crecido poco desde los 80, manteniéndose en niveles bajos”,

Frente a la pobreza, la investigadora destacó que entre 2012 y 2017 se dio una reducción cercana a 25%, “pero sigue habiendo pobreza, sobre todo en zonas rurales y más apartadas”. También, en su momento resaltó que, aprovechando la paz, se debe desarrollar el campo y dijo que se puede hacer más eficiente y eficaz su gasto público.