miércoles, 19 de diciembre de 2012
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Esteban Guerra - hguerra@larepublica.com.co

Finalmente el Gobierno Nacional terminó perdiendo con el Congreso de la República la puja por reducir el costo de la gasolina. A partir del 1 de enero de 2013, el consumidor verá una disminución de $400 por cada galón en este combustible.

Pero el impacto no va más allá y no contribuirá a que la inflación disminuya. Quienes se verán beneficiados con la disminución en el costo del combustible son los transportadores y los dueños de los vehículos, no el consumidor final.

Según el director del Observatorio de Transporte de la Universidad Nacional, José Stalin Rojas, los transportadores se verán beneficiados con esta reducción ya que el costo de la mercancía disminuirá, ayudando a que los costos operativos también bajen.

Otros consideran que esta medida solo beneficiará a los propietarios de los casi 4 millones de vehículos que circulan en el país. Según el ex ministro de Minas y Energía, Luis Ernesto Mejía, “este es un subsidio que llega a quien no lo necesita y que afecta notoriamente los ingresos del presupuesto nacional que pueden ser invertidos en la población más pobre de la Nación”.

Y es que según el ex ministro, con esta medida se disminuyen notoriamente los impuestos más progresivos y eficientes con los que cuenta la Nación.

¿Pero si el precio de los insumos disminuye por qué no pasa lo mismo con los alimentos?
Según el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía, “los precios de los alimentos no se van a reducir ya que la medida solo alcanza para que el costo del transporte disminuya”.

Si bien se estima que la gasolina impacta directamente sobre la inflación, esta afirmación no resulta tan cierta, ya que los expertos consultados por LR coinciden en que una disminución de $400 resulta muy corta para que la mercancía que se mueve por las carreteras colombianas disminuya sus precios.

En lo que sí coinciden es que esta medida terminará beneficiando exclusivamente a los transportadores, quienes deberán pagar menos de lo que actualmente cancelan.

Otra de las premisas que existen al rededor de la reducción en los costos de los combustibles es que el valor del transporte público a su vez, también debe disminuir. Los conocedores del tema afirman que las tarifas tampoco se reducirán.

José Stalin Rojas afirma que algunos fletes y tarifas de los transportadores se reducirán, pero que los precios finales de los pasajes no se tocarán, ya que con los $40o no se vería una gran diferencia. “Se amplía el margen de ganancia de los empresarios. El precio en el consumidor final no se va a ver afectado”.

Pese a que la medida busca generar bienestar en la población, algunos la catalogan de populista y de innecesaria ya que no impacta directamente el bolsillo de los más pobres.

Lo único cierto es que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía, seguirá estableciendo el precio de los combustibles con su fórmula que se basa en la cotización internacional del crudo para trazar la tarifa a cobrar.

Norma ayudará a propietarios de carros
Con el establecimiento de la reducción de $400 en el precio de la gasolina, se verán beneficiados los propietarios de los 8,3 millones de vehículos que circulan por el país. Según cifras de Andemos y del Ministerio de Transporte, 4,5 millones de motos y 3,8 millones de automóviles comprarán a partir del 1 de enero de 2013 un combustible más económico. Lo cierto es que en las principales ciudades del país las tarifas quedarán así: en Bogotá se pagarán $8.301,49, en Medellín $8.253,04, en Cali $8.301,69, en Barranquilla $8.243,71, en Cartagena $8.106,51, en Bucaramanga $8.136,84. Hay que mencionar que en 25 zonas francas del país se pueden fijar los precios libremente.

Las opiniones

José Stalin Rojas
Dir. Observatorio de Transporte de la U. Nacional

“Con esta reducción en el valor de la gasolina, se amplía el margen de ganancia para los empresarios. Los costos en la operación de carga disminuirán”.

Luis Ernesto Mejía
Ex ministro de minas y energía

“Con esta medida se sacrifican los impuestos a la gasolina, que son los impuestos más progresivos y eficientes que tiene el país”.