La directora del Icbf aseguró que la entidad dejó de percibir $4.000 millones mensuales a causa del cese de pagos de parafiscales

Ana María Sánchez - amsanchez@larepublica.com.co

La educación y ayuda integral para los niños, niñas y adolescentes del país es un pilar fundamental en el desarrollo y evolución de la economía, por ello, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) juega un papel importante en la creación de programas que permitan la inclusión, aún más en la situación coyuntural, en la que los más vulnerables tienen menores oportunidades.

Lina Arbeláez, directora de la entidad, habló en Inside LR sobre la estrategia que han desarrollado en su gestión de incluir la tecnología en varios procesos, como el de la selección de operadores del Banco de Oferentes.

Después de 100 días de gestión como directora, ¿cuáles son los principales logros?
Entrar al Icbf y conocer un instituto poderoso y fuerte frente a lo misional ha sido una fascinación. Cuando yo llegué el Icbf tenía cinco direcciones misionales: la primera es primera infancia que va a la atención de educación inicial; el segundo es el pilar de niñez y adolescencia, donde están todos los programas que buscan fortalecer el bienestar de los niños entre los 6 y los 17 años; tenemos un pilar importantísimo que es el pilar de nutrición, aquí el énfasis es que no se vuelva a morir en Colombia ningún niño por tener bajo peso o desnutrición aguda o malnutrición, y tenemos una dirección de familias que se ha venido fortaleciendo desde el inicio del Gobierno del presidente Duque que busca que haya realmente entorno protectores de los núcleos familiares, y finalmente la dirección de protección, que tiene tres grandes ramas: la de aopciones, de responsabilidad penal y la de restablecimiento de derechos.

Conocer el intríngulis y realmente cómo funciona y el talento humano que hay detrás ha sido una maravilla y un privilegio. A mi me posesiona el presidente el 11 de marzo y el 12 declaran emergencia sanitaria y nos toca sentarnos en equipo a mirar como flexibilizar esas cinco direcciones misionales y ha sido un gran reto, pero ha sido también un acierto ese proceso de flexibilización, porque si hay una entidad que este en los 1.103 municipios del país es el Icbf.

Hemos garantizado que siga existiendo la entrega de canastas nutricionales para los niños. En el programa de 6 a 17 años tenemos a más de 36.000 jóvenes con los que seguimos hablando constantemente, y realmente ha sido muy importante porque todo el equipo de psicosociales ha estado pendiente. Pudimos en 100 días modificar la estructura y crear la dirección de juventudes que complementa la atención en el ciclo de vida, entre otras.

A largo plazo, ¿cuáles son las prioridades en el Instituto?
También en el marco del programa 'sacúdete' que viene liderando tanto el presidente como la primera dama de la nación, si hablamos de la huella que Lina Arbeláez quiere dejar, lo primero es el reconocimiento de un trabajo solidario y en equipo. Aquí el Icbf es una entidad desconcentrada, tiene 33 oficinas regionales a lo largo y ancho del país y necesitamos trabajar en conjunto. Necesitamos tener con todas las direcciones un mismo norte. Que logremos transmitir que la inversión que se haga en la niñez y adolescencia es correlativa con el desarrollo social y económico de Colombia. Si logramos eso, avanzamos, porque ahí nadie se va a atrever a meterse con los recursos. Estos tienen que ser sagrados, no pueden seguir siendo sujetos de esquemas políticos.

¿Se tuvo que aumentar el gasto de la entidad por los nuevos retos y cómo ha cambiado la operación?
Sí, una de las primeras decisiones que se tomó fue suspender servicios presenciales de primera infancia. Hemos realizado 22 millones de llamadas telefónicas que tienen pautas de crianza y actividades pedagógicas para toda la semana. Adicionalmente tuvimos que empezar a trabajar en la entrega de una canasta nutricional. Esto tuvo una discusión en el primer Consejo de Ministros y se aprobó un monto adicional. El valor que en la totalidad de marzo a julio hemos incurrido en el Icbf es de $67.000 millones para todos los programas que hemos tenido que solventar.

¿Cuáles son los principales retos de esa digitalización?
Vimos la necesidad de tener tecnología como medio eficaz para la transparencia. Con el Banco Mundial lanzamos una app que nos va a permitir que se cuelgue la información en tiempo real, que funciona online y offline para poder hacer trazabilidad de la entrega de las canastas y de la existencia de los niños. Esta va a seguir funcionando para cuando vuelvan los niños en el esquema presencial, para que, efectivamente, podamos saber el uno a uno de los niños, que en primera infancia son más de 1.643.000.

LOS CONTRASTES

  • Carlos Roberto PeñaDirector de investigaciones de Sapiens Research

    “Es imprescindible que a toda la niñez y adolescencia se les brinde ayuda integral, que les permita tener las suficientes herramientas para su formación”.

¿Cuanto se invirtió en la app para atender la primera infancia?
La inversión fue grande por parte de la cooperación internacional, el Banco Mundial es quien ha financiado el desarrollo de esta app con un convenio que logramos en tiempo récord firmar y puso más de US$50.000 para el desarrollo. Lo que se busca es hacer trazabilidad de las entregas pero también de la existencia de los usuarios. Esto nos permite un tema de transparencia. A hoy, se han entregado más de 4.655.000 canastas nutricionales para los niños entre 0 y 5 años, y para niños con bajo peso y baja talla, así como para las madres gestantes con bajo peso hemos entregado más de 81.700 canastas nutricionales.

¿En este mayor presupuesto se descuenta el impacto por el no pago de parafiscales?
El aporte del sector privado es de 52%, claro que hemos venido haciendo el análisis de impacto mirando cómo fue el comportamiento y tuvimos que, en promedio, se han dejado de percibir cerca de $4.000 millones mensuales. Está la posibilidad de dejar de percibir entre $60.000 millones hasta $130.000 millones a causa de los parafiscales, y esto es un elemento que tenemos que revisar. Por ello, nosotros ya pasamos nuestro primer borrador para presupuesto de 2021, y está alrededor de $1 billón adicionales, es decir $8 billones.

¿Cuál es la recomendación de la mesa de expertos para la revisión del Banco de Oferentes?
La conformamos en el Icbf. La educación inicial quiere llegar a ser integral y de calidad, y la recomendación va en varios sentidos: primero el Banco Mundial, el BID y Unicef reconocen que la voluntad del Banco de Oferentes fue legítima. Lo que venimos haciendo con ellos es una mejora en la operación de ese Banco. Hoy, tenemos habilitados a más de 1.432 operadores de primera infancia, de los que 1.100 quedan efectivamente operando. Uno de los elementos que trabajamos es cómo hacemos más transparente esa selección de 1.100.000 con el Banco que hoy existente.

¿Cómo va a ser esa mejora?
Vamos a modernizar y usar la tecnología para seleccionar efectivamente a quienes realmente sean los mejores, que no tengan problemas de sanciones o hallazgos gravísimos a causa de malos manejos, tanto de recursos como de sus servicios. Estamos trabajando en la creación de un algoritmo que tenga softech y hightech. Lo que estamos haciendo es una modificación y mejora en la selección de los que hoy están en el Banco. Esto, para que sea un algoritmo a partir de unos indicadores, y unas métricas cuánticas que nos arrojen qué operador debe entrar a prestar ese servicio, a partir de qué cupos y de qué capacidad, y si tiene investigaciones o sanciones; pero también combinándolo con un esquema de calificación hecha por los que reciben el servicio.

Entonces, el Icbf usa la tecnología para cuidarse de posible corrupción
Sí, lo que estamos haciendo es hacer uso de tecnología para poder apoyar la transparencia en el uso de los recursos de la primera infancia.

¿Para cuándo estaría listo el algoritmo?
Esperamos que esté en noviembre, para poder hacer que en 2021 quede operando el algoritmo.

¿Cuántos niños suman en todas las áreas?
En primera infancia tenemos cupo para 1.700.00 niños a hoy se han entregado mensualmente entre 1.643.000 a 1.666.000 canastas nutricionales, esto por un costo tal de $4,5 billones anuales, en modalidad de responsabilidad penal tenemos a más de 11.300 adolescentes que han tenido algún conflicto de la ley. En la modalidad de nutrición tenemos más de 21.900 beneficiarios donde hay niños menores de 5 años con bajo peso y madres gestantes con bajo peso. Aquí es importante mencionar que en el pasado la atención de nutrición iba hasta los 2 años en el Gobierno del presidente Duque dado que se convierte en una de las banderas más grandes se aumentó la edad hasta los 5 años y por ende aumentó el 52% de la atención.

¿Qué muestran las estadísticas en cuanto a violencia intrafamiliar?
Hicimos un comparativo que va desde el 12 de marzo al 2 de julio de 2019 y 2020. El año pasado se recibieron más de 66.199 denuncias, y en este año, en la misma fecha, se han recibido 50.946 casos. Eso significa una reducción de 23%. Haciendo un análisis llegamos a dos posibles escenarios: uno, es que los niños están con quienes perpetúan sus violencias, por lo que desplegamos la estrategia ‘Hagamos del hogar el lugar más seguro’. Muchas de las denuncias vienen de la institucionalidad y como hoy están cerradas es necesario que todos estemos muy atentos a cuidar la niñez; la otra razón es que la reducción puede deberse a que, por lo general, el perpetrador es uno de los miembros del hogar. Como hoy están todos reunidos, pues los niños pueden estar más protegidos.

¿Cómo va la implementación de la plataforma virtual para las adopciones?
ADA empezó a funcionar en Bogotá y Cundinamarca, donde se recibieron 838 peticiones en línea. A partir de este semestre empezamos a funcionar con ADA en el Valle del Cauca, en Antioquia, Santander, Tolima y Risaralda, esto ha sido un gran avance y garantizará el derecho a la familia de más niños.

¿Cómo ha sido el apoyo del sector privado durante la crisis?
Si algo he visto es un compromiso y solidaridad de los colombianos. Aquí hemos tenido una inversión de casi $3.000 millones por parte del sector privado. Hemos hecho alianzas con el Grupo Éxito, con Colgate Palmolive, con ARA y acabamos de hacer una gran alianza con la Juventus en la que se entregaron 530 becas para los jóvenes de responsabilidad penal.

¿La nueva Dirección de juventud cómo procederá? ¿Qué acciones se llevarán a cabo en esta dirección?
La dirección tiene el gran reto de detonar los talentos de los jóvenes, en el marco de la prevención estableciendo que hayan posibilidades de cualificación, formación en esas megatendencias que no solo son digitales, también son culturales y sociales, es decir, tenemos que seguir trabajando con la juventud en el marco de una colombia más solidaria de trabajo en equipo y estos elementos son fundamentales para construir proyectos de vida, alrededor de cuatro grandes áreas: el sector de la ciencia y la tecnología, del turismo, de la industria verde y la industria creativa.

El Perfil
Lina Arbeláez es abogada y politóloga de la Universidad de los Andes. Tiene una especialización en Derecho Público de la misma institución académica y un Master en Administración Pública del Programa Conjunto de Scinces Po, Columbia y LSE. Estuvo en la Gerencia Nacional de Reducción de Pobreza e Inequidad en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, y apoyó la estructuración e implementación del proyecto Obras en los municipios Pdet. Desde el 11 de marzo es la directora del Icbf.