domingo, 20 de octubre de 2013
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Colprensa

Pocas horas después de que el proyecto de reforma a la salud fuera aprobado por el Senado de la República las voces de felicitación por ese trabajo legislativo fueron prácticamente ahogadas por una oleada de críticas a varios puntos del articulado.

La creación de un fondo único de recaudo y administración de los recursos de la salud, llamado Salud Mía; la posibilidad de que sean de libre nombramiento y remoción los gerentes de los hospitales públicos, por parte de gobernadores y alcaldes, y el plazo de tres años para que se desintegren las gestoras que tengan clínicas grandes de atención con servicios de segundo y tercer nivel son los temas que más controversia han causado.

Colprensa habló sobre esas críticas con el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, quien insistió en que esta reforma (que aún debe ser debatida en la Cámara de Representantes) lo que busca prioritariamente es quitarles el negocio de la salud a los privados, darle herramientas al Gobierno para hacer los controles necesarios en el sector y que los recursos no se pierdan.

Aseguró que con ella ya no podría hacerse el llamado ‘paseo de la muerte’, pues no se necesitará orden de remisión de ningún centro médico para lograr atención. También indicó que el proyecto de reforma garantiza que las personas con algún tipo de discapacidad no tengan que pagar cuota moderadora.

El fondo del recaudo

- ¿La creación del fondo Salud Mía quita independencia a las entidades territoriales?

La reforma no le quita competencia a las entidades territoriales, eso que se ha dicho es totalmente falso, lo que hará el fondo con recursos del sistema general de participaciones de oferta y salud pública, es girarlos directamente a las entidades territoriales, como ocurre actualmente. No sé si fue una interpretación excesivamente suspicaz o fue mala intención, pero en el debate lo explicamos una y otra vez; es más, redactamos una proposición que hace este tema muchos más claro. Aquí quiero ser vehemente: no se está menoscabando la descentralización ni la autonomía territorial de ninguna manera.

- ¿Cómo se harán esos giros?

El Fosyga era un fondo virtual cuya administración tuvo que delegarse a una fiduciaria, lo que queremos es recuperar para el Estado esas funciones: adicionarle al fondo actual unas funciones de afiliación y de recaudo y tener un mejor control sobre los flujos de información y de recursos, haciendo que el nuevo fondo tenga que girarles directamente a los hospitales.

- Salud Mía manejará más de $30 billones de pesos, ¿cómo evitar que esa entidad genere la corrupción que hubo, por ejemplo, en el antiguo Seguro Social?

Lo primero que hay que entender es que este fondo es muy distinto al Seguro Social y a Caprecom; es muy distinto a una institución estatal que tiene un montón de oficinas regionales y, por lo tanto, es mucho más susceptible a la captura política. Salud Mía será una gran tesorería del sistema, una empresa financiera vigilada por la Superintendencia Financiera, con todos los controles y una junta directiva profesional. Es mucho más capturable lo que existe hoy en día, dijéramos el Fosyga, como una dirección de fondos escondida en el Ministerio con unas funciones delegadas.

- ¿Qué controles tendrá Salud Mía?

Al volver a darle personería jurídica, hacerlo visible a la población, hacerlo transparente, tener las cuentas claras y tener las funciones definidas, estamos, precisamente, aumentando los controles y no disminuyéndolos.

Hospitales públicos. ¿instrumentos de la política?

- La posibilidad de que alcaldes y gobernadores designen a gerentes de hospitales públicos podría convertir a dichas entidades en fortines políticos…

Aquí el tema es mucho más complicado, claramente es una decisión que no es fácil y estamos tratando de escoger el mejor de dos mundos complejos. Quienes dicen que los hospitales en el nuevo escenario se van a politizar, creo que de pronto olvidan la politización actual de los mismos y ese es el peor de los mundos, porque hoy se da por unos gerentes que llegan allí muchas veces con concursos manipulados y de alguna manera tienen un disfraz meritocrático, para hacer politiquería por la puerta de atrás.

- Pero esa solución, ¿no sería más de lo mismo?

En la misma reforma y en los programas de saneamiento fiscal y financiero estamos diciendo que las entidades territoriales son las responsables de la salud en ese territorio, junto con las Gestoras de los Servicios de Salud. Son los alcaldes y gobernadores quienes le rinden cuentas a la ciudadanía; son ellos quienes, si un hospital se quiebra, tienen que coger recursos de las arcas territoriales y pagar por esas contingencias fiscales. Si les estamos dando responsabilidades a los mandatarios locales, tanto fiscales como de rendición de cuentas, les tenemos que dar instrumentos de gestión. Por lo tanto, creo que deberían tener algo que decir en el nombramiento de los gerentes. En el fondo, si no funciona bien la democracia local, va ser muy difícil tener un buen manejo de lo público.

- ¿Qué dicen los hospitales públicos?

Hay un pronunciamiento de uno de los gremios de dichos hospitales y uno de un gremio de los gerentes públicos, que me causa cierta extrañeza, porque los gerentes públicos se creen dueños de los hospitales y le hablan al Estado como si fueran entidades independientes privadas. Es decir, lo que estábamos haciendo era privatizando los hospitales a un gremio de gerentes públicos. Lo que queremos es traer dichas entidades a que hagan parte del Estado y que de alguna manera sean los gobernadores y alcaldes quienes tengan esa responsabilidad que pueda llevar a un mejoramiento.

Casi eliminada la integración vertical

- ¿Cómo será el proceso anunciado para desmontar la integración vertical?

Lo que estamos diciendo es que en estos tres años siguientes las gestoras que tengan clínicas y hospitales grandes, que presten servicios de segundo y tercer nivel, tendrán que venderlos; tienen tres años para desintegrarse. Permitimos que las gestoras tengan servicios básicos, como los de consulta externa, pero nada de cirugías, de pronto un pediatra o algo de medicina interna, pero ningún procedimiento complejo se hará en las IPS integradas a las gestoras. Tampoco podrán utilizar recursos de la salud para construir hospitales.

- ¿Por qué no eliminar del todo esa integración?

Si la eliminamos completamente y no tenemos la oferta suficiente de hospitales de primer nivel, lo que ocurriría sería que la congestión en los servicios de urgencia que hoy tenemos, podría aumentar, incluso llevando al colapso del sistema. Por eso, decidimos que la eliminación total de la integración vertical podría ser inconveniente.

Financiación y nuevo Pos  

- ¿Cómo se hará el financiamiento del sistema?

El financiamiento se seguirá haciendo con los recursos fiscales y parafiscales de las diversas fuentes. Lo que hace esta reforma es recoger todas las fuentes específicas, recursos territoriales, de la nación y fiscales, y llevarlas a Salud Mía. Pero el financiamiento, o sea la fuente de recursos que financia la salud, no se cambia en esta reforma.

- ¿Es cierto que la reforma disminuirá los servicios que asegura el sistema?

Se ha dicho de manera equivocada y malintencionada que el plan aprobado será menor que el actual. Lo que dice la reforma es que en tres años vamos a incluir en el plan actual todo el No POS. Sobre las exclusiones del plan, lo que hace la reforma es implementar un mecanismo para poner en práctica dichas exclusiones explícitas, que fueron aprobadas en la ley estatutaria.