La empresa anunció ‘Plan B’ en el que se haría supervisión temporal parte de la misma compañía, de declararse desierto el proceso licitatorio

Ana María Sánchez - amsanchez@larepublica.com.co

Fuertes impactos ha dejado la llegada del Covid-19 al país, y uno de los que se conoció ayer fue el de la empresa Metro de Bogotá, que anunció que aunque tiene previsto que el 27 de marzo sea la presentación de ofertas para el contrato de interventoría de la obra, ya tienen un ‘Plan B’ en caso de que el proceso licitatorio resulte desierto. Esto, dado que la fuerte devaluación del peso frente al dólar podría ahuyentar a los interesados.

Lo que se sabe es que en un inicio, para la construcción de la primera línea del Metro de Bogotá ya se tenía una lista corta de seis grupos de consultores conformados por empresas de España, Alemania, Estados Unidos, México y Brasil, para el proceso de recalificación, pero por los choques externos, la empresa consideró prudente adoptar medidas preventivas y excepcionales aplicables, en caso de que, dadas las circunstancias económicas, ninguna empresa participe del proceso.

Sin embargo, expertos como Stalin Rojas, director del observatorio de logística y movilidad de la Universidad Nacional, aseguran que estos choques no pueden “incidir en el valor de la interventoria, ni tampoco abrir la posibilidad de prescindir de ella y utilizar la formula de supervisión directa”, dijo.

LOS CONTRASTES

  • Stalin RojasDirector del Observatorio de Logística y Movilidad de la Universidad Nacional

    “Aunque los recursos para el desarrollo de esta interventoría ya estaban comprometidos, la situación actual no estaba prevista para el Metro de Bogotá”.

Además, el analista advirtió que aunque los efectos del dólar impactan en lo presupuestado y en el valor de la interventoría, “se deben de explorar unos ajustes presupuestales con el Estado o con el Distrito, pero en ningún momento se debe considerar la posibilidad de no tenerla, y en ningún caso de reemplazarla por la figura de supervisión directa”, agregó.

Este ‘plan B’ que anunció la empresa se trata de “ejercer una supervisión temporal”, lo que implicaría que se podrá contratar consultores externos especializados para supervisar el contrato de concesión durante las actividades previas a la ejecución de obras.

Según Rojas, de declararse desierto el proceso licitatorio, y por ende llevar a cabo el ‘Plan B’, se perdería la independencia, y le enviaría un mensaje a la ciudadanía y a las empresas que opacaría la transparencia del proceso.

Además de los expertos que no ven viable este ‘Plan B’, se le suman algunos miembros de la oposición de la administración de Claudia López, como la concejal de la bancada Colombia Humana, Ana Teresa Bernal, quien se refirió por medio de redes sociales, ante la noticia, alegando que dejarán por ocho meses sin interventoría el proyecto, y que esta la hará la empresa misma.

“Un llamado de atención porque creemos que esto no puede hacerse así porque según el estatuto anticorrupción, las empresas que tienen proyectos de infraestructura como este deben tener interventoría distinta a la propia empresa ejecutora del proyecto”, concluyó.

Cabe recordar que esta obra de infraestructura que proyecta tener año pico entre 2022 y 2023, en cuestión de ejecución de la obra, le aportaría un punto más al PIB de la capital, afirmó la secretaria de Desarrollo Económico de Bogotá, Carolina Durán.