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En el escritorio del presidente, Juan Manuel Santos se encuentra la renuncia de Álvaro Navas, quien venía liberando el Banco Agrario, sin embargo, el primer mandatario tiene que tomar la decisión de si la acepta o no.
A pesar de que en otros medios de comunicación se asegura que su salida se debe a la renuncia protocolaria que tienen que hacer los funcionarios de Gobierno antes del siete de agosto. El presidente del Banco no se ha querido pronunciar al respecto para validar dicha hipótesis.
La salida del dirigente se daría cuando la entidad está próxima a cumplir 15 años de operaciones y luego de que bajo su liderazgo se diseñaron una serie de programas que pretenden preparar al sector rural para el posconflicto.
Navas, quien es abogado de profesión, se posesionó en la entidad pública financiera el 24 de octubre del año pasado ante el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Rubén Darío Lizarralde.
Durante su administración la entidad financiera logró un cubrimiento de 95% del territorio nacional a través de 743 oficinas en 720 municipios y más de 7.000 corresponsales bancarios. Además impulsó políticas para favorecer a los pequeños productores como la tarjeta de crédito para agroinsumos.
De hecho, el programa de 16 puntos que hoy es carta de navegación de la entidad corresponde a un tratado de metas por cumplir que Navas diseñó a los 100 días de estar en la entidad y que busca convertir al banco en el gran aliado del desarrollo rural.
La entidad también incursionó en otros ámbitos como apoyar el programa de Cuarta Generación de Concesiones Viales.
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