El año pasado se giraron $50,5 billones al sistema de salud, lo que significó un aumento de 11,29%

Adriana Carolina Leal Acosta

Aumentar la cobertura del sistema de salud y trabajar en el saneo de las finanzas del sistema con relación a las EPS son unos de los principales retos que tiene el Gobierno Nacional en este frente.

Pero lo anterior depende de manera directa de la sostenibilidad financiera que tengan las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y, por consiguiente, los Institutos Prestadores de Servicios de Salud (IPS).

Por eso, una de las prioridades de Fernando Ruiz como ministro de Salud es la de hacer seguimiento a la implementación de la Ley de Punto Final, que empezó a hacer desembolsos el año pasado pero que tiene que pagar entre $5 billones y $7 billones para sanear a 100% las deudas que se tienen con esas entidades, lo cual se tiene previsto, tardará más años.

Lo cual, además, tiene que ver con los tratamientos y medicamentos que no están contemplados dentro del Plan Básico de Salud (PBS), pues se ha evidenciado una clara tendencia de incremento en el volumen de dinero que se debe pagar para cubrir esos gastos en los últimos años.

De hecho, según la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres), entre 2018 y 2019, se aumentó en 32,1% la cantidad pagada por esos servicios, para un total de $4,1 billones. Y este monto es, literalmente, el más alto que se ha cancelado por ‘no PBS’ desde que funciona el actual modelo de prestación de servicio de salud. Esto sugiere que se tiene que hacer una revisión del listado de tratamientos que no pertenecen al mencionado plan.

No obstante, “esos son temas regulatorios del sector salud que tienen que ver con el por qué, históricamente, se han dejado cosas por fuera del PBS y cómo se concibe el sistema”, señaló Cristina Arango, directora de la Adres.

LOS CONTRASTES

  • Cristina ArangoDirectora de la Adres

    “En 2019 se giraron $50,5 billones a la salud, 11,29% más que en 2018. Además, se giraron $4,1 billones para los ‘no PBS’, es decir, las cosas que están por fuera del Plan Básico de Salud”.

Sin embargo, hay quienes piensan que poner los ojos en el financiamiento no debe ser la prioridad para mejorar la cobertura en salud del país, sino que se debe resaltar un cambio estructural del modelo.

“Lo más importante es impulsar el proyecto de atención primaria en salud que inició hace unos años pero no fue prioridad de la anterior administración, cuyo objetivo primordial es centrar la acción de salud en las personas, a nivel individual, familiar y colectivo y no en las EPS ni las IPS. Eso implica la implementación de nuevas rutas de atención, que los pacientes lleguen a la atención primaria y no a los hospitales especializados. Y crea las redes obligatorias que debe tener cada EPS”, indicó Jaime Arias, exministro de la cartera de Salud.