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Las ciudades con el pollo asado más caro fueron Medellín, con $49.680; y Bogotá, con $48.030
Ya llegó la mitad del año y el aumento de los costos laborales, por cuenta del alza del salario mínimo, no deja de sentirse en los asaderos.
De acuerdo con el más reciente Índice del Pollo Asado, IPA, el precio del platillo subió $4.379 en los últimos 12 meses. Mientras en junio de 2025 costaba, en promedio, $40.039, para el mismo mes de este año aumentó a $44.417, lo que refleja un alza de casi 11%. Frente a mayo, el precio del pollo asado se encareció 3,57%.
Las ciudades con el pollo asado más caro fueron Medellín, con $49.680; Bogotá, con $48.030; y Cartagena, con $46.140. En contraste, Tunja registró el precio más bajo, con $36.850, consolidándose como la única de las siete ciudades consultadas donde aún es posible conseguir un pollo asado por menos de $40.000.
Teniendo en cuenta que el pollo asado no es un alimento crudo, sino un producto asociado al servicio de restaurante, su dinámica de precios responde tanto al costo del pollo como insumo principal como, especialmente, al aumento de los costos laborales.

Según explicó Nicolás Cruz Walteros, analista de economía local de Corficolombiana, los asaderos “enfrentan presiones crecientes en rubros como servicios públicos, arriendos, administración y, sobre todo, costos laborales”. En ese contexto, el incremento de 23,7% del salario mínimo para este año continúa trasladándose a los precios finales, especialmente en establecimientos con una alta intensidad de mano de obra.
“De hecho, mientras la producción avícola ha aumentado 0,5% y el precio del pollo fresco ha caído cerca de 1,2%, el precio del pollo asado ha seguido aumentando, impulsado por los mayores costos operativos de los restaurantes”, agregó Cruz.
En la misma línea, el presidente de Fenavi, Gonzalo Moreno, indicó que “en la última semana de junio los precios se mantuvieron estables e, incluso, a la baja en la mayoría de plazas mayoristas del país. Esto confirma que el eslabón productivo no ha trasladado presiones adicionales al consumidor”.
Para mayo, Moreno indicó que el principal factor que golpeó al sector avícola fue el cierre prolongado de la vía a Buenaventura, donde quedaron represadas 7.800 toneladas diarias de materias primas esenciales y que, en episodios similares, ha generado sobrecostos de hasta 240%.
No obstante, el efecto de los bloqueos en junio fue menor que en los meses anteriores, lo que permitió una moderación en los costos logísticos y de distribución.
Aun así, Cruz recalcó que “aunque algunos costos de transporte pudieron estabilizarse, persisten presiones importantes por el lado de los costos laborales y operativos, especialmente en actividades intensivas en mano de obra, como los restaurantes y los servicios de comidas preparadas”.
En resumen, el incremento de casi 11% en uno de los platillos más consumidos por los colombianos evidencia la persistencia de las presiones inflacionarias sobre los alimentos preparados, un rubro que continúa registrando aumentos superiores a los de otros segmentos de la economía.
A juicio de Cruz, el encarecimiento del pollo asado “muestra cómo los choques de costos no se transmiten de manera inmediata, sino gradual, particularmente en sectores intensivos en trabajo”, pues el aumento del salario mínimo, los efectos de la indexación y los mayores costos energéticos han consolidado una inflación más rígida en este tipo de servicios.
“El pollo asado es hoy un buen termómetro de cómo la inflación de los servicios y los alimentos preparados sigue siendo uno de los focos más persistentes dentro de la canasta del consumidor”, concluyó el experto.
Los analistas encuestados por Citi prevén que la inflación de junio se ubicará en 6,08%, un nivel no visto desde agosto de 2024, cuando alcanzó 6,12%.
Cruz detalló que Corficolombiana estima una inflación mensual de alimentos de 0,49%, impulsada por las presiones en productos perecederos, como frutas frescas, papa, cebolla y tomate. En términos anuales, proyecta que este componente pasará de 6,05% a 6,68%.
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La entidad aseguró que la información comprometida corresponde a una base de datos administrada por un proveedor tecnológico y afirmó que continúa evaluando el alcance del incidente