Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, señaló que en octubre el resultado de la fecha en la que no se cobre el impuesto podría ser mejor porque habría más empleo

Adriana Carolina Leal Acosta

En vista de que el país se está acercando al pico de contagios de la pandemia, el Gobierno decidió aplazar el tercer día sin cobro de IVA, iniciativa que en las dos primeras jornadas sumó $9 billones en ventas.

Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, estuvo de acuerdo con la decisión porque preveían bajos resultados, pero llamó la atención sobre la crisis que están viviendo los empresarios.

¿Cuánto se hubiese vendido en el tercer Día sin IVA del 19 de julio sino se hubiese aplazado?

Para nosotros revisar las cifras era desanimador, porque la caída era de alrededor de 60% respecto al primer día sin IVA, en el que se vendieron $5,4 billones. Es decir, las ventas escasamente habrían podido llegar a un par de billones de pesos.

¿Cuánto está vendiendo el comercio en días con IVA en la pandemia?

Escasamente está llegando a $1 billón, y hay días que no alcanzan ese número, menos en estas circunstancias de cierre y restricciones donde se han vuelto a caer las ventas.

¿En un día normal antes de pandemia cuánto se vendía?

Aproximadamente entre $1,5 billones y $2 billones, dependiendo del día. Cuando más se vendía eran los viernes y sábados.

Ahora que se aplazó el tercer día sin IVA ¿Cuándo creen que sería apropiado programarlo?

Para nosotros es muy importante que ya se haya superado el pico de la pandemia y que se hayan superado los confinamientos totales, toques de queda y todas las medidas restrictivas que hacen que no sea un buen día desde el punto de vista presencial. Y, en ese sentido, sugerimos que sea a principio de octubre o incluso podría ser antes, si se ve viable.

¿Al aplazar esta jornada, la próxima tendría la misma acogida que la que tuvo el 19 de junio?

En esa época podría haber un mejor consumo, y podría ser un día equivalente o mejor, al del primer día. En ese momento probablemente se habrán recuperado más empleos y eso daría una mejor perspectiva de consumo, de que hubiese menos restricciones y más gente atendiendo presencialmente el Día sin IVA, y que las plataformas tecnológicas estén más fortalecidas.

LOS CONTRASTES

  • Andrés LangebaekDirector de estudios económicos del Grupo Bolívar

    “En circunstancias normales probablemente no haría sentido el Día sin IVA, pero hemos visto que en esta época de crisis ha facilitado que los hogares consuman”

¿Qué porcentaje del comercio está funcionando en este momento?

Si tenemos en cuenta los confinamientos de Bogotá, Medellín, el Valle de Aburrá, Barranquilla y Cartagena, e incluso los toques de queda vigentes; nosotros podríamos decir que en este momento no está funcionando más de 65% del total del comercio en Colombia.

¿Ese porcentaje cómo se traduce en pérdidas?

Si tenemos en cuenta que cuando estuvo cerrado 90% del comercio en abril, y las pérdidas fueron de $278.000 millones diarios, en este momento la cifra puede estar en alrededor de $200.000 millones.

Están pidiendo una extensión del subsidio a la nómina ¿Esto sería para todos los sectores?

El subsidio a la nómina se vence el 31 de agosto y nosotros pensamos que es importante extenderlo hasta diciembre para las empresas que continúan cerradas, o que han operado parcialmente, como es el caso de los establecimientos de comercio y turismo. Apenas vamos a presentar la propuesta formal, hemos intercambiado inquietudes con el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, y con el ministro de Comercio, José Manuel Restrepo, pero la propuesta formal la estaríamos sustentando pronto.

¿Cuántos establecimientos deberían seguir cobijados con la medida?

Es difícil de estimar porque incluiría a los restaurantes, bares y discotecas; gran parte del comercio e industrias del entretenimiento, actividades culturales, empresas de transporte aéreo y terrestre. Entonces es una proporción de la economía bastante grande.

¿Con lo que se vendió en los días sin IVA anteriores realmente se movió la aguja de los empresarios?

El aporte fue de unas ventas que sumaron alrededor de $9 billones, entre ambos días. Tuvo un resultado muy positivo, para los colombianos que se beneficiaron, que fueron cerca de ocho millones, no solamente por el descuento del IVA, sino con lo relacionado a ofertas que se hicieron. Y segundo, para el comercio, porque permitió sacar inventarios y generar caja, lo que muchos comerciantes aprovecharon para pagar nóminas atrasadas, arrendamientos e impuestos. Y también fue bueno para el Gobierno porque el esfuerzo fiscal que ha hecho se compensó con el recaudo que se hizo ese día, porque la gente no solo compró productos exentos del IVA, sino otros. Es decir que la exención jalonó la compra de otros productos.

¿Cuáles son las proyecciones para este año?

Es difícil hablar de proyecciones en un año tan incierto. Por supuesto que ya todos los empresarios se olvidaron de la posibilidad de obtener ganancias y solamente están interesados en sobrevivir y esperar que esto termine rápido.