Proantioquia se sumó como tercero interviniente en el proceso de la licencia ambiental ante la Anla y advierte que aún hay carencias en los estudios ambientales

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

El desarrollo de un distrito minero en el Suroeste de Antioquia continúa generando voces a favor y en contra. La discusión sobre si es viable o no la minería en el municipio de Jericó ha desatado una serie de cuestionamientos no solo desde el punto de vista del impacto ambiental, sino también desde lo social y lo cultural.

Aunque, de fondo, la sudafricana AngloGold Ashanti ha promovido mesas técnicas de diálogo con los diferentes actores del proceso, aún varias organizaciones, empresas y académicos destacan que es necesario pulir los estudios técnicos del proyecto de cobre de Quebradona. La razón, según dicen, no están claros sus efectos sobre la biodiversidad, el turismo y la agroindustria.

Así también lo concibe Proantioquia, que esta semana anuncio que se constituyó como tercero interviniente en el proceso del licenciamiento ambiental ante la Anla. El motivo de esta decisión, según explicó la entidad, se dio tras un detallado análisis en el que se evidenció una carencia en la evaluación sistémica e integral de la influencia de la mina, así como la necesidad de enfatizar sobre los posibles efectos de la minería en esa región del país.

Este anuncio se conoce luego de que hace un poco más de una semana la Veeduría del municipio alertara sobre la presunta publicidad engañosa en la que habría incurrido AngloGold. De hecho, a esta serie de ‘peros’ también se sumó Comfama, pues tuvo que suspender el desarrollo de un proyecto ecoturístico al argumentar las posibles afectaciones que traería la mina en la región.

Por ahora, si bien se prevé que la Anla defina este semestre el futuro de Quebradona, desde Proantioquia se hace un llamado a que se haga un estudio detallado sobre los impactos colaterales de la mina de cobre, y las verdaderas vocaciones que tiene el territorio.

En diálogo con LR, Azucena Restrepo Herrera, presidente de Proantioquia, habló sobre la decisión de entrar como tercero interviniente, las vocaciones de la tierra en Jericó y la importancia de desarrollar un debate íntegro con todos los actores.

¿Cuáles son los argumentos para entrar a ser terceros intervinientes en el proceso?

Proantioquia es un actor muy activo en las diferentes iniciativas de la región, y en consideración a que este proyecto ha estado en el análisis de distintas entidades, nosotros también veníamos analizándolo. De hecho, en Proantioquia siempre ha habido una mesa de discusión de asuntos mineros, entonces nosotros hemos estado involucrados en los distintos proyectos: Continental y Buriticá, por ejemplo.

Ustedes dicen que se carece de una evaluación sistémica sobre los impactos del proyecto, ¿por qué?

Este es un proyecto que tiene participación sobre Jericó y Támesis, pero sobre la perspectiva de impacto en la región, que es más amplia, se mueve alrededor de Fredonia y otros municipios que tienen linderos en el proyecto. Entonces, nosotros hablamos que el análisis debería ser un análisis sistémico con relación a la afectación que pueda tener en los municipios de la región, y también en la medida que se ha dicho públicamente que este es el primero de los proyectos de explotación y exploración de minerales metálicos en la región.

¿Estarían de acuerdo con la minería si la Anla determina que es viable?

Estamos en la posición de que el proyecto debe tener un análisis mucho más integral en el que participen distintos actores. Y en ese sentido, hicimos una convocatoria vía derechos de petición a 23 entidades, que deberían aportar información para la toma de decisiones. Ahí detectamos que no solo son los impactos ambientales, sino también culturales, sociales y de seguridad. Y que como hemos insistido, este análisis debería tener unas consideraciones más integrales, como por ejemplo las vocaciones del territorio.

Frente a esas vocaciones, ¿cree que en el municipio de Jericó se debería enfocarse en otros desarrollos que en la minería?

Pues precisamente en lo que insistimos es que debe hacerse una evaluación de los distintos modelos de desarrollo, y, con todas las perspectivas de índole social y cultural, se debe tomar la decisión.

¿Ya hay un cronograma definido en las discusiones?

En este momento se está surtiendo la etapa de visita a los territorios y obviamente la Anla debe tener una agenda, en la cual empezamos a participar con más ideas.