El Gobierno anunció $70 billones adicionales en recursos para este fondo, pero no se desembolsan directamente, sino que respaldan créditos

Adriana Carolina Leal Acosta

La semana pasada, el Gobierno Nacional informó que inyectó $70 billones al Fondo Nacional de Garantías con el fin de fortalecer financieras y bancos estatales, como el Banco Agrario, Bancoldex y Findeter, para que estos, a su vez, puedan ofrecer paquetes de financiación a la banca tradicional y así se desembolsen créditos a las empresas que han sido afectadas por la propagación del Covid-19 en Colombia.

Esto significa que el Estado dispuso de $70 billones mencionados, de su patrimonio, para dar respaldo a las peticiones de crédito del grupo poblacional en mención. Así, según el Ministerio de Hacienda, si una persona no puede pagar dicho crédito, la Nación responde con una garantía correspondiente a 50%, es decir que pagaría, eventualmente, la mitad.

Cabe señalar que según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, $20 billones del monto serán destinados exclusivamente a la pequeñas, medianas y microempresas. Además, que las personas naturales que trabajan de manera independiente también pueden acceder a este beneficio, si se han visto afectadas por las restricciones de la cuarentena nacional.

“Por ejemplo, si yo soy un microempresario que ya está colgado y necesito recursos para pagar la nómina y sostener el empleo, podría recurrir al Fondo Nacional de Garantías, para lograr que el sistema financiero me otorgue un crédito, no a un año, sino a cinco años; así esta persona distribuye los pagos y logra tener más recursos para poder pagar la nómina”, explicó el ministro de Comercio, José Manuel Restrepo.

Por ahora, está activa la línea ‘Colombia Responde’, de Bancoldex, de $250.000 millones, exclusiva para firmas de turismo, eventos y restaurantes. Esta tuvo una ampliación de cupo de $350.000 millones que anunció el presidente Iván Duque, y hoy se está construyendo, pues irá para los demás sectores.

“A pesar del esfuerzo del Gobierno, cuando los recursos llegan a manos de los intermediarios no se genera un impacto real. Lo que nosotros pedimos es que sea directamente la banca de segundo piso la que disperse esos recursos, para que se den a plazos justos e incluso sin tasa de interés”, dijo Rosmery Quintero, presidente de Acopi.