La decisión se tomaría por el aumento de la deuda pública y la desaceleracion económica, estableció Bancolombia

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

El más reciente análisis de la dirección de investigaciones económicas de Bancolombia concluyó que "en los escenarios de precio del Brent por debajo de US$60, las posibilidades de que se presente una reducción en la calificación soberana por parte de Fitch son considerables".

La decisión, según añadieron, se tomaría por el aumento de la deuda pública, la ampliación de déficit de cuenta corriente y la desaceleración económica. "Todo ello representaría un panorama en donde el margen de maniobra para las autoridades económicas sería limitado".

Y es que de acuerdo con el informe, en este momento el mercado petrolero está sometido simultáneamente a los choques de demanda (generados por el coronavirus) y oferta (por la guerra de producción entre Arabia Saudita y Rusia).

Lo anterior, tal y como lo expresa el estudio, impone un claro sesgo a la baja en sus cotizaciones. Esto debido a que "el precio del petróleo sigue siendo siendo la variable externa de mayor incidencia para nuestra economía y nuestros activos. Por lo tanto, el panorama actual puede afectar a nuestro país en varias dimensiones", concluyó Bancolombia.

Las dos principales afectaciones que se ven a mediano plazo son en la economía y en la variación de la inflación. De acuerdo con el informe, la variación del PIB en 2020 podría ser inferior a la contemplada en el escenario base (3,3% anual). Esto debido a las afectaciones directas (menor crecimiento del sector minero-energético), pero especialmente por las indirectas.

En efecto, los componentes más grandes del gasto (consumo e inversión) pueden afectarse por el deterioro de la confianza y las expectativas de los hogares y las empresas, lo que llevaría a estos agentes a posponer sus decisiones. Esto se acentuaría porque la depreciación y la caída en los precios de los activos generaría un efecto riqueza negativo", explicaron.

A esto se suma que la inflación no cerraría por debajo de los 3,4%, y mucho menos se cumpliría la meta del Banco de la República (3%). "Esto sería el resultado del traspaso de la depreciación nominal a los precios finales
de bienes transables, los alimentos y las tarifas de algunos servicios públicos".

"De cualquier modo, las perspectivas para Colombia serán retadoras. Nuestro país depende del crudo desde diferentes perspectivas, y por eso su volatilidad y sus desvalorizaciones representan un riesgo. Si bien el punto mínimo que lleguen a alcanzar los precios puede ser determinante para establecer soportes y resistencias en algunos activos, lo que ocurra con las variables macro y con la política económica estará asociado al precio promedio que imperará este y el próximo año", concluyeron.