Los bonos en moneda local de la nación han tenido un retorno de 25% desde el final de la venta masiva crediticia a mediados de marzo

Bloomberg

Colombia, hogar de los bonos locales con mejor desempeño entre países en desarrollo, está acudiendo al mercado para vender sus bonos denominados en pesos a mayor plazo.

El país está ofreciendo bonos locales en pesos a 30 años que comenzarán a hacer pagos de cupón el próximo mes, dijo César Arias, director de Crédito Público, en una entrevista telefónica. El tamaño de la emisión de la colocación será de referencia de mercado, indicó.

Los bonos en moneda local de la nación ya han tenido un retorno de 25% desde el final de la venta masiva crediticia a mediados de marzo, superando a todas las demás deudas de mercados emergentes en el índice Bloomberg Barclays Emerging Markets Local Currency Government.

Se analizará que la emisión de hoy miércoles tenga un rendimiento medio-alto de 7%, según una persona con conocimiento directo de la transacción. Bancolombia SA, BBVA Colombia SA y Citibank Colombia SA son los bancos colocadores de la emisión.

"Esta emisión probablemente tenga una buena demanda pues, además de que es una tasa fija, Colombia es de los pocos países con tasas reales positivas", dijo Ana Vera, analista de renta fija de Corficolombiana. “El hecho de que va tener pago de intereses por cupón en octubre lo hace atractivo”.

El pasado viernes, Bloomberg había informado que los bonos locales de Colombia lideraron entre pares de América Latina la semana pasada en lo que podría ser el comienzo de ganancias sostenidas a medida que se unen a los índices globales de Bloomberg-Barclays.

Los bonos en pesos a siete años subieron a un récord después de que Bloomberg-Barclays confirmara que la deuda de la tesorería en moneda local de Colombia, Perú y Rumania se agregará a los índices Global Aggregate y Global Treasury. Un total de 41 bonos de los tres países se unirán al índice de referencia este mes.

NatWest estimó que tan solo Colombia tuvo entradas de US$4.870 millones a medida que los inversionistas reequilibran sus carteras en función de las nuevas ponderaciones del índice. Esas entradas podrían verse favorecidas si la inflación se mantiene en el límite inferior del rango meta, lo que reduce cualquier endurecimiento de la política monetaria.