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Comprar en rebaja no le resta derechos al consumidor, la garantía legal protege a todos los bienes por igual. Ningún aviso o política de "sin cambio en promociones" exime al comercio de responder si el producto sale defectuoso o no sirve para lo prometido
Con la llegada de diciembre, las tiendas se llenan de compradores y, semanas después, de personas que buscan cambiar un regalo que no les quedó o no les gustó. Una de las dudas más frecuentes es si un comercio puede negarse a cambiar un producto solo porque fue comprado en descuento.
La respuesta corta es que no. Según el Estatuto del Consumidor (Ley 1480 de 2011), todos los bienes están amparados por la garantía legal, y esa protección no desaparece por haberse vendido en oferta. Un letrero que diga “artículos en promoción no tienen cambio” no puede usarse para desconocer ese derecho cuando el producto tiene fallas de calidad o no cumple lo prometido.
Esto no significa que todo producto en oferta deba cambiarse por cualquier motivo. Cuando el artículo está en perfecto estado y simplemente no gustó, el cambio depende de la política de cada tienda, que es voluntaria. Si el comercio la ofrece, debe cumplirla en las condiciones que anunció, como plazos, recibo o etiquetas intactas. Los plazos suelen ir de 30 a 90 días, y muchas tiendas los amplían en temporada navideña. Además, la garantía no cubre defectos que el cliente conocía y aceptó al comprar, algo común en artículos de exhibición o descontinuados.
Aparte está el derecho de retracto, que aplica a compras a distancia, como las hechas por internet o teléfono, o por métodos no tradicionales. Permite devolver el producto sin dar explicaciones dentro de los cinco días hábiles siguientes a la entrega. El comprador asume los costos de transporte y el vendedor tiene hasta 30 días calendario para devolver el dinero completo, sin descuentos. Hay excepciones, como los bienes personalizados, los perecederos y los de uso personal.
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