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INDUSTRIA Las lecciones empresariales del Papa
miércoles, 6 de septiembre de 2017

Bergoglio invita a buscar equilibrio con el ambiente

José Manuel Restrepo Abondano

La llegada del Papa Francisco a Colombia esta semana, representa no solo un espacio de encuentro espiritual o de reconciliación y construcción de paz para muchos compatriotas, sino también un momento oportuno para que el sector empresarial y los actores de política pública en la economía, reflexionen sobre la forma como se ha comportado el capitalismo contemporáneo y el progreso en relación a problemáticas como la inequidad, la pobreza, la exclusión y la marginalidad, así como en relación a la forma como hemos administrado el medio ambiente en nuestra humanidad.

No es esta entonces solo una visita para dejar mensajes a una comunidad religiosa, sino también es un momento para que los líderes privados y públicos, los medios de comunicación, las instituciones educativas y en general la ciudadanía propicien diálogos sobre su papel y compromiso en la defensa de la “casa común”.

Francisco hace un llamado a que demos el primer paso, a que superemos esa ruptura existente entre la casa que habitamos (la ecología) y la casa que administramos (la economía) y a que entendamos que el mundo no vive dos crisis separadas entre el medio ambiente y los serios problemas sociales.

La pobreza, la marginalidad, la inequidad, la exclusión y el irrespeto a la dignidad humana son consustanciales al problema de deterioro del ambiente. Justo por ello la alteración del clima, por ejemplo, debe ser una preocupación central de la construcción del bien común en la sociedad. De igual forma, Francisco hace un llamado a que en el actuar empresarial tengamos presente que no podemos construir una inequidad ecológica derivada de la cual las actuales generaciones no sean capaces de disfrutar las bellezas de la naturaleza que esta generación ha gozado.

Justo por lo anterior, Francisco nos invita a redefinir el progreso y a ajustar el modelo capitalista contemporáneo que en parte se puede haber deshumanizado. El crecimiento económico no puede concebirse bajo la idea de recursos ilimitados o de que la única razón de la felicidad es la riqueza material.

El progreso necesita incluir en su agenda una justicia distributiva entre la humanidad y entre las distintas generaciones. Debemos también superar la “economía del descarte” que nos lleva al derroche de recursos, y a “usar y tirar” a otros seres humanos a través de la explotación infantil en el trabajo, al abandono de los ancianos, y a destruir el ambiente convirtiéndolo en un “depósito de porquería” y de desechos. Un mensaje final al sistema capitalista es a que no deje como subproducto un consumismo exacerbado que convierta a la sociedad en un gran “centro comercial”, que al consumir en exceso desafíe la finitud de la tierra.

Estar en Modo Papa, es poder reflexionar sobre estos y otros temas que recuperen el sentido humano de nuestras vidas, de nuestra economía y de nuestro desarrollo productivo.

Por ello, bienvenido Papa Francisco de parte del sector empresarial y económico.