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CONSUMO Fondos para los que buscan invertir en algo diferente
sábado, 3 de mayo de 2014
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Las gestoras de fondos buscan constantemente oportunidades de inversión y éstas se presentan muchas veces en activos poco convencionales. La clave es bienes que cuenten con una oferta limitada frente a una demanda amplia y creciente. Muchos productos han disparado su demanda ante el desarrollo de los países emergentes. El aumento de sus clases medias ha incrementado las compras de oro, metales preciosos y todo tipo de marcas de lujo. Su crecimiento demográfico también ha despertado el interés por bienes limitados como el agua o la madera. Los vinos de calidad, las obras de algunos artistas o los pocos Stradivarius que todavía existen en el mundo están cada vez más cotizados, lo que también los convierte en objeto de deseo de los inversores.

La superespecialización de los fondos llega a tal punto que se comercializan productos que invierten siguiendo todo tipo de preceptos religiosos (católicos, musulmanes...) o, en el otro extremo, el famoso 'fondo del vicio' (Vice Fund), que invierte en compañías de juego, bebidas alcohólicas o armas. Todo es susceptible de ser empaquetado con el formato de fondo de inversión.

Convertir el agua en ahorro
Algunas 'megatendencias', como la urbanización, la sanidad y la sostenibilidad auguran un papel protagonista para el agua. Los gestores de fondos no podían dejar pasar esta oportunidad, de ahí que existan fondos centrados en la inversión en compañías que participan en la cadena de creación de valor del agua, como la distribución, la gestión, la depuración o el análisis del agua, así como la irrigación.
El más grande y antiguo, lanzado en 2000, es el Pictet Funds-Water, que obtuvo una rentabilidad del 17% en 2013. El Julius Baer Multipartner-RobecoSAM Sustainable Water Fund se revalorizó el año pasado un 24,1%.

Sacar provecho al vino de calidad
La demanda global del vino de calidad crece día a día. March Gestión lanzó en 2009 un fondo denominado Vini Catena que centra su inversión en acciones de bodegas productoras, pero también de compañías distribuidoras, agrícolas y de la industria auxiliar del vino (vidrio, corcho...). En su cartera destacan valores como el fabricante de botellas Owen Illinois o licoreras como Campari o Pernord Ricard.
También existen gestoras que se dedican a invertir directamente en los vino de alta calidad, principalmente de las regiones de Burdeos y Borgoña. Wine Asset Managers gestiona los fondos The Fine Wine Fund y el Fine Wine Investment Fund, aunque no están registrados en España.

La madera como bien escaso
La madera es un bien limitado. Su oferta es menguante, debido a la deforestación, mientras que la demanda es creciente, tanto para la construcción como por el aumento del consumo de papel en países como China. El Pictet Timber, de Pictet Funds, es un fondo que invierte en empresas dedicadas a la financiación, la plantación y la gestión de los bosques y zonas forestales, así como a la producción y la distribución de madera para la construcción. Entre las principales compañías del fondo se encuentran valores como Weyerhaeuser, Rayonier y Plum Creek Timber.

Con la cartera repleta de oro
El oro es un refugio tradicional para los inversores en épocas de incertidumbre. Para aquellos que no quieran comprar directamente lingotes, existen fondos que invierten en compañías relacionadas con el oro y los metales preciosos.

Sus carteras están compuestas por acciones de compañías mineras. Si el gestor selecciona bien los valores, además de beneficiarse de las subidas del precio del metal amarillo, puede aprovechar la evolución de las propias compañías, las operaciones corporativas, etc.

Ganar con el turismo global
Cada vez hay más turistas que pasan sus vacaciones en países distintos a los de su residencia. Sobre todo, por el desarrollo de las clases medias de los países emergentes. GVC Gaesco Gestión lanzó en febrero un fondo denominado GVC Gaesco 300 Places Worldwide que busca sacar partido a ese turismo internacional. Para ello, selecciona aquellas empresas que prestan servicios en los 300 lugares más visitados del mundo.

En su cartera hay aerolíneas, hoteleras, compañías de servicios recreacionales, touroperadores o firmas de alquiler de coches.

Instrumentos muy rentables
Esta primavera, Sotheby's e Ingles & Hayday subastan la que se considera la mejor viola del mundo, creada por Antonio Stradivarius (1644-1737). Su precio podría superar los 30 millones de euros. Para un particular es prácticamente imposible comprar una de estas piezas, pero también existen fondos que están especializados en la adquisición de violas, violines o violoncelos de los siglos XVII y XVIII, como el Artist Rare Instrument Fund. El fondo no está registrado en España y funciona como vehículo de private equity. Puede vender rápidamente los instrumentos que adquiere o también alcanzar acuerdos para su préstamo a músicos prestigiosos lo que les revaloriza aún más. La inversión mínima es de un millón de dólares y no se puede salir de él durante cinco años.

Altos rendimientos, salvo una catástrofe
La ausencia de huracanes o terremotos puede generar rentabilidades superiores al 10%, ya que existe un activo, denominado bono catástrofe, que ofrece elevados retornos siempre que no se produzca un desastre natural en un determinado periodo de tiempo. Existen fondos especializados en este tipo de activo y que además pueden invertir en otros seguros vinculados a valores negociables, como los relacionados con la aviación o las instalaciones energéticas en el mar. Schroders y GAM comercializan fondos de este tipo.

Un inversión muy lujosa
El sector del lujo está superando la crisis con crecimientos de dos dígitos gracias al tirón de los mercados emergentes. El inversor puede participar del beneficio de compañías como Dior, Chanel o Rolex a través de los fondos especializados en este tipo de firmas.

Credit Suisse, Swiss &_Global y Amundi gestionan fondos especializados que, además de la diversificación que proporcionan, permiten invertir en mercados de difícil acceso para el particular. De hecho, en 2012 los asiáticos representaron la mitad de las compras en lujo de todo el mundo, donde cada vez tienen más pujanza las marcas locales.