viernes, 18 de octubre de 2013
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Paula Delgado - pdelgado@larepublica.com.co

A Colombia siempre le ha faltado para alcanzar un nivel de consumo de café que vaya acorde con la producción. Sin embargo, la diversificación de la oferta en los últimos años no solo ha incrementado la compra, también está cambiando las preferencias de quien lo demanda.

La llamada monodosis es una tendencia que aunque lleva varios años en el mercado internacional apenas se está conociendo en el país pero rápidamente se ha divulgado.

La idea de que desde casa se pueda preparar una taza perfecta de café con la medida, condiciones y temperatura exactas, como en una tienda especializada, sedujo hace nueve años a Procafecol cuando decidió comercializar entre sus clientes una máquina multibebidas que solo necesita de un sobre para extraer lo mejor de la bebida nacional.

“Nos llamó la atención que en Europa el tema tenía una acogida importante, ahora no solo lo vendemos bien en Colombia, también lo exportamos a Estados Unidos, Perú, Chile y Ecuador”, explica Eduardo Lehmann, vicepresidente de producción y logística de Procafecol.

Para Lehmann el éxito del mercado está en la facilidad con que se prepara un producto de alta exigencia como es un espresso por solo $800, costo promedio de cada pod.

Otro antiguo actor es la compañía de origen italiano Lavazza, presente en el país desde 2010 aunque solo en los canales de food service (hoteles, restaurantes, clubes y cafeterías) y de OCS (Office Coffee Service), es decir, lugares de trabajo.

“Nuestros cafés son únicos porque se componen de una mezcla de muchos tipos del grano y porque la cápsula esta en una atmósfera controlada de nitrógeno”, confirmó Jairo Mora, gerente de la firma para la Región Andina, Centroamérica y El Caribe.

Recientemente la multinacional agroalimentaria Nestlé trajo al país una pieza con la que espera entrar a competir en el segmento y así beneficiarse de la nueva tendencia.

“La idea de traer este concepto a Colombia responde a la necesidad que identificamos de ofrecer a los colombianos más opciones para consumir café”, explicó Mónica Acosta, directora de Marketing y Comunicaciones de la firma.

La búsqueda de nuevas plazas es consecuencia de un cambio en la cultura de consumo que ha perseguido intensamente el programa Toma Café a través de diferentes iniciativas enfocadas a enseñarle a la gente a tomar café y crear nuevas ocasiones de consumo.

Según el más reciente informe de la Federación Nacional de Cafeteros a agosto se alcanzó una producción anual de 6,7 millones de sacos de café. Sin embargo, cálculos de Nestlé estiman que el consumo de la bebida promedio de 200 tazas anuales por persona, mientras en países como el Reino Unido alcanza las 360.

La apuesta de la multinacional es ver en Colombia resultados como los de España, donde la marca logró duplicar la categoría de café, llegando a representar 40% del total de la misma luego de poner en el mercado sus máquinas multibebidas.

Dichos resultados son hoy una motivación para la multinacional, “a los lugares donde ha llegado este concepto revolucionó la categoría”, explicó Acosta.

Es por ello que la compañía de alimentos se planteó una ambiciosa meta para lo que resta del año: vender más de 6.000 máquinas Dolce Gusto en Colombia, lo que representa más de $2.000 millones recaudados.

Posteriormente, Colombia se sumaría a los más de 40 países donde está presente el producto y que en suma han reportado más de 4 millones de unidades vendidas, una operación que le ha significado a la marca crecimientos superiores a 25% cada año.

Con todo y el éxito comercial Nestlé necesitó de dos años de investigación y elaboración del negocio antes de arriesgarse a traer al país lo último en máquinas de café.

Sabor y estilo en el hogar
Ana María Sierra, coordinadora del programa Toma Café, manifestó que la llegada de estos nuevos métodos corresponden a un boom que generó la nueva dinámica que ha despertado el interés del consumidor.

“Varias marcas encuentran interés en salir con estos productos al consumo masivo porque en otros países el efecto ha sido tal que en muchas casas ya se cuenta con un equipo especializado para preparar café”, dijo.

Junto con la gran oferta de opciones para preparar en ‘dósis personales’, la mayor novedad de estas máquinas es la facilidad y rapidez con que se preparan las bebidas sin que su costo sea muy elevado.

Por ejemplo, en el caso de Nestlé el dispositivo va de los $300.000 a los $380.000 y la caja de 16 cápsulas tiene un precio sugerido de $18.000 y se consiguen en los almacenes de cadena y tiendas por departamento de las principales ciudades.

Finalmente, Carlos Alberto González, director de cafés especiales de la Federación Nacional de Cafeteros, aseveró que el café que se utiliza para las cápsulas debe ser de alta calidad.

“Es un mercado que viene creciendo increíblemente a nivel mundial a un promedio de 10%”, manifestó González y agregó que aunque son muy convenientes, incluso en el almacenamiento, aún falta mucho para que su venta desplace la modalidad tradicional por libras.

Aunque las marcas coinciden en que queda un gran camino por recorrer, sobre todo en lo que a educación del consumidor se refiere, también es cierto que con la llegada de un nuevo actor con tal capacidad comercial se abre un nuevo segmento y habrán muchos beneficiados.

Un sistema cerrado de gran variedad
La expansión de Nestlé incluye poner en los próximos años cápsulas con más de 50 sabores como té chai (bebida típica de India) o bebidas achocolatadas de la marca “a medida que se van nacionalizando los gustos globales” según Nestlé. Aunque cada cápsula incluye una recomendación sobre la mezcla de agua o leche indicada para prepararla, la invitación es a que los consumidores inventen nuevas combinaciones y personalicen su taza. De cualquier manera, las tres marcas y muchas otras internacionales trabajan bajo un sistema cerrado por lo que no se pueden usar pods de otras marcas en máquinas diferentes.

Las opiniones

Mónica Acosta
Directora de Marketing y Comunicaciones de Nestlé de Colombia

“Nos motiva saber que en los países que ha llegado este concepto, ha revolucionado la categoría de café y esperamos que en Colombia ocurra algo similar”.

Ana maría sierra
Directora del Programa toma café

“Aunque la monodosis es algo que ya existía en el mundo. Acá en Colombia es un tema totalmente novedoso y ayuda a que desde el hogar se prepare una taza de muy buen perfil”.

Jairo Mora
Director de Lavazza para la región Andina, Centroamérica y el Caribe

“Nuestra estrategia es llevar el café a los lugares que frecuenta la gente antes de que puedan tenerlo en su casa porque competir en el retail es meterse al mar rojo”.