Eastpak lanza la línea Re-built to Resist que reutiliza retales y elementos de bolsas retornadas a su centro de garantía que no tienen arreglo

Expansión - Madrid

Ni una, ni dos, ya son un buen puñado las grandes marcas que se han puesto a revolver en el trastero, léase almacén. Si Nike confecciona sus Space Hippie con material sobrante de la fabricación de otras zapatillas, también Eastpak lanza una línea de su mochila más icónica a partir de retales.

En la firma se precian de la durabilidad de sus accesorios desde que iniciara su andadura en 1952 fabricando mochilas y petates para el ejército de Estados Unidos. Convertida en una marca de streetwear puro y duro, se precian de no sacrificar ese espíritu de resistencia por lo que ofrecen una garantía de hasta 30 años de sus bolsas y maletas, animando así a comprar menos y mejor. Sea.

Esa filosofía evoluciona con la línea Re-Built to Resist con la que dan salida creativa a los residuos que genera el negocio. En concreto, reutilizan modelos que hasta ahora quedaban aparcados en el centro de garantía de Eastpak porque no tenían arreglo.

Todos las piezas nuevas hacen un juego 50/50 de dos gamas de colores o tejidos, con un resultado en ocasiones bastante osado: como mezclar lunares con verde kaki, o estampados florales y de camuflaje.