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ARCHIVO Tecnología en la fertilización ha tenido un gran dinamismo
martes, 13 de mayo de 2014
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Édgar Benítez

1. Manejo de factores climáticos.

2. Fórmulas nutricionales completas.

3. Aumento de la biodisponibilidad de los nutrientes.

Para el manejo de factores climáticos se han desarrollado tres enfoques: 1) Entregar, en la solución del suelo, los minerales en cantidades fijas en tiempos definidos (liberación controlada); 2) Reducir la tasa de liberación del mineral a la solución del suelo (lenta liberación); y 3) Mantener durante más tiempo la disponibilidad de los nutrientes, para este último caso la estabilización se ha concentrado en mejorar el aprovechamiento del nitrógeno, con la intervención del ciclo de la urea en el suelo en las fases de producción de amonio y nitratos, lo cual impacta no solo en una mayor eficiencia del nutriente sino también en la reducción de la contaminación ambiental (fuentes de agua subterránea con altos contenidos de nitratos).

Para el desarrollo de formulaciones completas se usa el modelo propuesto por Liebig que en el siglo XIX, afirmó que, una planta solo incrementa su productividad con el aumento del elemento más escaso, independiente de la cantidad aplicada de los otros nutrientes  (ley del mínimo). En Colombia bajo este modelo en la segunda mitad del siglo pasado se inicia la comercialización de productos, diferentes a los macronutrientes nitrógeno, fósforo y potasio (NPK). Recientemente los productores de NPK han venido incorporando en sus formulaciones algunos elementos esenciales, en una aproximación al concepto de nutrición completa. No obstante, el trabajo en esta área es incipiente y los centros de investigación están redoblando esfuerzos para llenar los vacíos de información que existen en la actualidad. Inclusive falta investigación para definir si otros elementos pueden ser considerados esenciales o simplemente benéficos como en el caso del silicio.

En relación a la disponibilidad de nutrientes para la planta, las fuentes utilizadas, como  por ejemplo, fosfato mono amónico (MAP) en lugar de fosfato diamónico (DAP), o la entrega del mineral en complejos o quelatos, así como la mejora en la capacidad del suelo de retener en sus matriz iónica los elementos, han sido los principales desarrollos. Aparecen arcillas que pueden multiplicar por cinco la capacidad de retención de nutrientes (zeolitas) o fracciones de la materia orgánica que retienen elementos con carga negativa o positiva, o que inclusive pueden servir de transporte de nutrientes al interior de la planta (ácidos fúlvicos).

Colinagro, promotor en algunos casos y testigo en otros de estos desarrollos, en su línea de trabajo más reciente, Agrimins®Tottal®, hace un esfuerzo para llevarle al agricultor, todas estas tecnologías en un solo producto, cuyo resultado final sean cultivos más productivos, más sanos y más rentables.