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ARCHIVO Exportaciones ¿por qué siguen cayendo?
sábado, 24 de enero de 2015
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En la situación actual donde el peso colombiano (como gran parte de las monedas del mundo) ha venido depreciándose, resulta más que paradójico que las exportaciones de Colombia sigan cayendo. En noviembre de 2014, según cifras del Dane, las exportaciones del sector manufacturero descendieron en 4,2% y el grupo “otros sectores”, 28,7%. Para el mismo mes, las exportaciones de petróleo cayeron 0,6%.

Países como Estados Unidos, China e India disminuyeron sus importaciones provenientes de Colombia en 24,8% durante enero y noviembre del año pasado.

Por otro lado, el peso colombiano ha sufrido de una fuerte depreciación pasando de $1.768,23 por dólar el primero de enero de 2013 a $2438,79 por dólar el 15 de enero del presente año. Este cambio representó una depreciación del peso colombiano del 26,3% en este periodo de tiempo.

Esta variación de peso colombiano frente al dólar, teóricamente hablando debería generar un efecto positivo de las exportaciones colombianas en los mercados internacionales en términos reales. Sin embargo, el comportamiento del comercio colombiano del sector exportador ha venido demostrado que el problema colombiano no proviene necesariamente de la tasa de cambio sino de fenómenos asociados a la productividad y al valor agregado de los bienes del país.

Esta situación deja en evidencia dos elementos importantes a nivel de política cambiaria: El primero proviene del efecto de la apreciación del peso colombiano en relación a las exportaciones. Cuando el peso colombiano rondaba la barrera de los $1.700 por dólar gran parte de los exportadores del país alegaban que perdían competitividad vía tasa de cambio, ósea que los bienes y servicios colombianos eran más costosos en los mercados internacionales por este efecto. Segundo, hoy en día que la tasa de cambio ronda los $2.400 por dólar, las exportaciones colombianas siguen cayendo aunque ya los exportadores no presentan las mismas inquietudes. De hecho, la depreciación del peso colombiano en casi el 27% ha mejorado significativamente las utilidades de los empresarios por esta misma vía.

De este modo, la caída de las exportaciones colombianas sumado a la caída del precio del petróleo durante los últimos meses han generado un importante hueco fiscal en el presupuesto del país. Según la fuente de noticias de la Opep, el Ministro de Petróleo de Emiratos Árabes Unidos cree que el exceso de oferta del petróleo podría durar meses o años. Esta situación generaría además de la caída de las exportaciones colombianas de manufacturas, un descenso en las exportaciones de petróleo en Colombia que es nuestro principal producto de exportación en la actualidad.

Si esta situación permanece constante durante el presente año, no se prevé cambios drásticos en la tasa de cambio del peso frente al dólar y menos llegar a niveles de tasa de cambio como los vistos en enero del 2013. Sin embargo, el fenómeno que parece más preocupante a nivel externo es la continua caída de las exportaciones colombianas en los mercados internacionales. Como lo mencioné anteriormente, la posible explicación estaría en la baja productividad del sector externo colombiano y en la carencia de innovación en los productos exportados. Aunque no existen evidencias empíricas para demostrar cuantitativamente esta afirmación, la relación presente entre la evolución de las exportaciones colombianas y la tasa de cambio deja presumir que el problema está más asociado a temas de productividad y los costos derivados de la misma, así como a la baja inversiones en innovación y desarrollo en los sectores exportadores colombianos.