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Camilo Giraldo Gallo - cgiraldo@larepublica.com.co

El presidente Juan Manuel Santos pasó de decir al comienzo de semana que no había paro nacional agrario a aceptar ayer muchas de las peticiones que han hecho los campesinos, que completan casi dos semanas buscando que el Estado le solucione su problemática. El mandatario dijo que es cierto que hoy los productores colombianos están pagando insumos más caros que muchos de los competidores.

Por eso en el discurso que dio en la mañana de ayer, mientras el país entraba a un día más de paro, Santos anunció las medidas que el Gobierno tomará de manera inmediata: bajará a cero los aranceles de 23 productos agrícolas y tendrá una libertad vigilada de precios; pondrá salvaguardias para proteger a los lecheros como restringir la llegada de lactosueros, y endurecerá medidas para aminorar el problema del contrabando de alimentos, entre otras.

“Esos productos están causando un perjuicio enorme a nuestros productores. Esos mecanismos los estamos poniendo en marcha, ya lo hemos aplicado en algunos casos pero vamos a aplicarlos en otros que nos han pedido específicamente”, dijo el presidente.

Sin embargo, algunas de las medidas anunciadas fueron cuestionadas ayer por líderes gremiales, pues aunque reconocen que es importante que el Gobierno ya se esté planteando crear una verdadera política agraria, algunas de las soluciones no le apuntan a los verdaderos problemas.

Es el caso de Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores Colombianos (SAC), quien aseguró que acciones como comprar la leche para que esta no sea botada no es la mejor solución.

“El problema que hay no es la compra sino el transporte. Los camiones que transportan la leche no han podido pasar y por eso ha tocado botarla. Pero las empresas no han dejado de comprarla”, afirmó Mejía.

Además señaló que lo que hace falta es tomar decisiones de economía agrícola por parte de los dirigentes del Gobierno, y aseguró que el hecho de las cadenas productivas sean controladas por dos ministros genera lógicos conflictos.

“Las cadenas productivas en todas partes del mundo son controladas por un ministro y aquí por dos: los tomadores del precio que son por ejemplo los lecheros dependen del de Agricultura y los formadores de precios que son los industriales dependen del Ministerio de Comercio Industria y Turismo. Por eso es que siempre hay un conflicto”, señaló Mejía.

Sin embargo, el exministro de Comercio Carlos Ronderos dijo del discurso del presidente que con esas medidas está reiterando que los Tratados de Libre Comercio (TLC) no son los responsables de lo que está pasando.

“En primer lugar bajó a cero los aranceles de las importaciones de algunos insumos. Eso quiere decir que si para solucionar el problema tiene que bajar los aranceles lo hace, y si tiene que poner salvaguardas para proteger la producción también lo hace”, afirmó a LR el exministro Ronderos.

Por su parte el también exministro de Comercio y de Agricultura, Jorge Humberto Botero, explicó que poner salvaguardias a la importación de determinados productos no va en contra de los principios y acuerdos del comercio internacional. Según Botero, estas medidas de manera provisional están incluidas en las cláusulas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y dentro de los TLC que ha firmado Colombia, por lo que se pueden usar sin inconvenientes.

“Habría que ver cuáles productos han presentado crecimiento anómalo en las importaciones y ver la evolución en el pasado reciente”, dijo Botero.

Contrabando, un problema desbordado
En su discurso, el presidente Juan Manuel Santos dijo que el problema del contrabando es uno de los que mayor énfasis tendrá, y que para esto pedirá la ayuda de los campesinos porque son ellos quienes saben mejor por donde están entrando esos productos ilegalmente al país. Según el presidente de la Sociedad de Agricultores Colombianos (SAC), Rafael Mejía, solo entre enero y agosto de este año al país entraron 2,2 millones de alimentos de contrabando, que representaron un valor superior a los $5.000 millones. “Hay un problema muy grande que está vigente y no se ha solucionado. Entran productos como arroz, azúcar, frijol, sardinas y hasta ganado en pie”, dijo.

La opinión

Rafael Mejía
Presidente de la Sociedad de Agricultores Colombianos
“El problema que hay no es la compra sino el transporte. Los camiones que transportan la leche no han podido pasar y por eso ha tocado botarla”.