.
ARCHIVO El plátano camina hacia sistemas de producción limpios y orgánicos
martes, 27 de enero de 2015
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Teresita Celis - tcelils@larepublica.com.co

Aunque en el mundo los productos orgánicos marcan tendencia en los mercados, la producción de plátano en el país bajo estos protocolos es muy baja: menos de 1%, que llega a nichos específicos.

Sin embargo, investigaciones hechas por el Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat) y Fedeplátano, entre otras entidades, empiezan a abrir el camino para una mayor producción de plátano dentro de un sistema orgánico o, por lo menos, ajustado a un esquema de producción limpia.

El asistente de Investigaciones del Ciat, Germán Ceballos, señala que el objetivo es disminuir o eliminar el uso de aplicaciones de agroquímicos que impactan la salud o el ambiente, a través de tratamientos alternativos para controlar plagas y enfermedades que han sido devastadoras en el plátano como el Moko y la Sigatoka negra.

“Hemos trabajado varias tecnologías. Una de ellas es el uso de fertilizante orgánico con residuos que se producen en el mismo sistema del plátano, luego de la cosecha, que ayudan a mejorar plantas y a disminuir la incidencia de enfermedades. Otros frentes son las variedades tolerantes y resistentes a la Sigatoka y al Moko y la producción y propagación de semilla limpia, es decir, aquella no contaminada ni con químicos ni plagas”, sostiene.

En este último punto las investigaciones han dado pasos gigantes. En Tebaida (Quindío) está, en 12,5 hectáreas, el Centro de Excelencia del Plátano y Musáceas Afines que maneja Fedeplátano apoyado por el Ciat y el  Centro de Investigación para el Desarrollo del Sector Agropecuario de Francia (Cirad), entre otras entidades.

Su función es la propagación de semillas comerciales e industriales de calidad, y de buenos rendimientos por hectárea, y servir de modelo para efectuar desarrollos que permitan enfrentar los factores de cambio climático con una producción sostenible. Precisamente, allí se instaló un piloto para producción de materiales limpios mediante un proceso de cámaras térmicas.

“La semilla sale a 78 grados centígrados, no hay necesidad de usar agroquímicos porque el calor mata las plagas. Es una tecnología computarizada que maneja la temperatura, la humedad, la luz solar, el riego, la fertilización y chequea que no haya presencia de enfermedades. Sacar el prototipo costó $900 millones pero ya los costos van en $14 millones y la idea es llevar el modelo a $6,5 millones para que un agricultor común pueda tenerlo. El fin es que esa tecnología no solo maneje las cámaras térmicas, sino también la finca”, dijo el presidente de Fedeplátano, Silverio González.

En el Centro hay cultivadas las variedades tradicionales (Dominico-Hartón) y las desarrolladas por Fedepláno y el Ciat que son resistentes   a enfermedades. Tiene, además, capacidad para sacar hasta 2 millones de semillas al año que, según estima González, es lo que necesita el país para renovación en zonas afectadas con enfermedades.

“Una de las ventajas con la cámara es que al ICA se le facilita hacer la evaluación y revisión de la semilla para el proceso de certificación “, agregó.

Claves para una producción limpia

1. Los cultivadores de plátano deben tener en cuenta que una producción con lineamientos orgánicos debe partir de semillas limpias, es decir, que no estén contaminadas ni con químicos ni enfermedades.

2. Se debe cultivar en suelos aptos para el plátano. se recomienda realizar estudios y análisis que indiquen el estado del terreno, por la dependencia que tiene el producto del potasio. Si no lo tiene hay que buscarlo orgánico.

3. Como en otras actividades del campo, las buenas prácticas agrícolas son fundamentales para levantar cultivos bajo sistemas de producción limpia. Debe saber cuáles productos son permitidos en un proceso orgánico.

Variedades resistentes a plagas

El Ciat y Fedeplátano trabajan en variedades resistentes al Moko y Sigatoka negra para consumo en fresco que además conserven buenos niveles de productividad en campo.  “Una variedad tolerante a Sigatoka no causa daños importantes  y no requiere aplicar químicos. En Moko tiene resistencias muy altas”, dijo el directivo del Ciat, Germán Ceballos.

Las opiniones

Germán Ceballos
Asistente investigación del Ciat

 “Una variedad tolerante a la sigatoka significan que no hay daño importante en la producción y no requiera químicos”.