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ARCHIVO Corrección del suelo, factor determinante para la productividad
martes, 28 de abril de 2015
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Juan G. Naranjo

El principio básico de la fertilización considera que todos los cultivos requieren para su efectivo desarrollo de 14 elementos denominados esenciales (en adición a los nutrientes carbono, hidrógeno y oxígeno).

Sin embargo, es fundamental conocer que la absorción de cada uno de estos nutrientes esenciales, por parte de las plantas, requiere unas características específicas del suelo, de forma tal que se garantice la disponibilidad real de estos,  permitiendo así la correcta asimilación por parte de las plantas.

Para que un cultivo se desarrolle de una manera productiva y eficiente, y pueda absorber realmente los nutrientes que se adicionan en las fertilizaciones, es necesario que se consideren factores físicos, químicos y biológicos, a nivel de características del suelo.

Factores físicos: textura (contenido de arena, limo y arcilla), densidad (compactación) y humedad (drenajes). Factores químicos:  conductividad eléctrica (dS/m), pH o índice de acidez o alcalinidad del suelo, Capacidad de Intercambio Catiónico Efectivo (CICE), contenido de Aluminio (meq / 100 cc) y equilibrio de las bases Calcio-Magnesio-Potasio. Factores biológicos: Carbono Orgánico (C.O) y microorganismos presentes en el suelo.

Con base en estos factores se puede definir el manejo técnico, con el objetivo de ajustar el suelo de manera previa (preparar el suelo) para que los fertilizantes puedan aportar sus nutrientes y las plantas desarrollar todo su potencial.

El manejo técnico para la corrección y ajuste de los aspectos químicos del suelo se realiza mediante la aplicación de “Enmiendas” o correctores. Estos son productos que permiten el ajuste de las características del suelo en lo referente a pH, la disminución del aluminio intercambiable, el equilibrio de los cationes Calcio-Magnesio-Potasio; e inclusive, realizan ajusten en la misma materia orgánica.

Las principales “Enmiendas” o correctores de suelos que se utilizan son los siguientes: cal viva (óxido de calcio), cal apagada (hidróxido de calcio), cal agrícola (carbonato de calcio), cal magnesiana (mezcla física de cal agrícola con silicato de magnesio), cal dolomita (mezcla natural de carbonatos de calcio y de magnesio), silicato de magnesio (variedad serpentina con aporte de silicio), enmienda triple 30 (mezcla física de cal agrícola, silicato de magnesio y yeso agrícola), yeso agrícola (sulfato de calcio), sulfato de magnesio agrícola, óxido de magnesio (magnesita calcinada), materia orgánica (como aporte de carbono orgánico, mejorador de la retención de humedad y generador de ambiente biótico favorable), y mezclas físicas de éstas enmiendas.

Tres comentarios importantes:

1) Es usual que los propietarios, administradores y cultivadores mismos no  utilicen enmiendas de manera previa a la fertilización de sus cultivos, y por causa de esta práctica, no logran obtener los rendimientos que teóricamente deberían obtener, o los que anteriormente obtenían.

2) Al no hacer la corrección de los suelos, de manera previa a la aplicación de los fertilizantes, se pierde dinero, ya que varios nutrientes son retenidos por las arcillas y contenidos del suelo (caso del aluminio y su retención de fósforo); no permitiendo a la planta absorber dichos nutrientes.

3) La aplicación de una enmienda se debe realizar de 15 a 20 días antes de la aplicación de los fertilizantes, precisamente dándole tiempo a que se ajusten y corrijan las condiciones del suelo.

En conclusión, la corrección del suelo mediante el uso de enmiendas de manera previa a la aplicación de los fertilizantes, es un factor determinante para la  absorción real de los nutrientes por parte de las plantas, y afecta directamente la productividad de los cultivos, por eso se hace necesario un buen manejo.