Analistas 20/10/2020

La plata en el extranjero

La adulación empresarial es una constante, pero para entender qué piensan, hay que ver qué hacen con su plata. Los datos no son alentadores, cada vez llega menos capital privado al país. Los reintegros netos de capital privado se contrajeron en 63% a septiembre 30, pasando de US$9.645 millones a US$3.588 millones. Es normal que inversionistas se retiren de mercados emergentes para encontrar refugio en EE.UU. en tiempos de turbulencia. Puede que este ajuste vaya más lejos que los fundamentales económicos de Colombia. Que dejen de llegar US$6.057 millones no es un tema menor; si sigue aumentado el retiro de capital privado, es un mensaje no solo para el Gobierno sino para el país.

Es comprensible que durante la pandemia la inversión extranjera directa, la que invierte en bienes tangibles, se aplace frente la incertidumbre. En Colombia, esta disminuyó a septiembre US$1.880 millones un 26% frente al año anterior, alcanzando solo US$5.371 millones. La mejora en otros sectores, en US$432 millones, no compensa la caída de 43% en hidrocarburos. Para lo que no hay covid es para las inversiones directas de colombianos en el extranjero, las cuales aumentaron en US$5 millones.

En la subasta de TES de septiembre, los fondos extranjeros batieron record con compras netas por US$1.500 millones. Estas reflejan confianza de la comunidad financiera en el manejo de la política macroeconómica. Otro país que tuviera nuestras cifras de deuda, ya hubiese perdido grado de inversión. El apetito por el riesgo Colombia también refleja los US$10 billones de estímulo global por cuenta del covid-19. El exceso de liquidez, en conjunto con tasas de interés cerca de 0%, hace los rendimientos de Colombia atractivos. Esta entrada de capital extranjero debió haber llevado a una apreciación del peso, pero el éxodo de capital local es lo que sostiene el cambio en cerca de $3.850.

El flujo de inversión de portafolio de colombianos en el exterior a septiembre pasó de US$985 millones a US$4.698 millones. Esto se explica en el incremento que tuvieron los fondos de pensiones, fiducias, y carteras colectivas en US$4.531 millones. La diversificación de activos y de divisa, a la luz de hoy, claramente beneficia al pensionado colombiano. El solo hecho de que 37% del portafolio de pensiones se encuentre en dólares hace que en pesos esas inversiones sean 17,6% mayores. Lo que da lástima es que no se encuentren buenas inversiones en el país.

El fenómeno de Colombia no es único, según el FMI, se ha retirado 30% del capital de deuda en mercados emergentes. Lo que sí es diferente es que usualmente en las crisis, los extranjeros sacan la plata y los locales se quedan, no al revés. Este año el gobierno ha repatriado US$8.896 millones, atajando la devaluación del peso. El próximo año se espera solo US$2.000 millones de repatriación del gobierno. Ausente este fenómeno podemos tener sorpresas cambiarias.

Ahora más que nunca necesitamos coordinación económica y mensajes de estabilidad. Si el Gobierno decide volver al Banco de la República un apéndice de MinHacienda, más vale que tenga los votos holgados. Una prolongada lucha por definir su gerencia hace daño más allá del institucional. Si la incertidumbre política asusta, la lucha institucional acaba de matar.