Analistas

Mente de inmigrante

Esta semana terminó el Congreso Internacional Inmobiliario en EE.UU. convocado por la red de comercialización de propiedad raíz más grande del mundo, Remax. Hubo conferencias magistrales, la mayoría enfocadas a mejorar la actividad empresarial y a motivar a los corredores de finca raíz de un centenar de países donde hay franquicias de esta multinacional. Con charlas inspiradoras como la del general Stanley McChystal sobre cómo cambió la organización militar americana con un trabajo transversal en equipo, sin perder el protocolo militar; y otras tantas de asesores y gurús mundiales del más alto nivel.

Quiero referirme de manera especial a dos conferencias que podrían servir de referente para corregir la actitud negativa de algunos empresarios o inversionistas de nuestro país. La verdad, más de los propios nacionales que de los extranjeros, quienes de manera general ven con buenos ojos lo que sucede en Colombia, incluso con el proceso de paz; pero por sobre todo, los extranjeros entienden el nuestro como un país de oportunidades, con indicadores de estabilidad macroeconómica; no obstante algunos problemas de inseguridad jurídica y muchos más por los que, comentan los pesimistas, no están dispuestos a crecer su negocio, mientras otros se toman su parte del mercado.

La experta Mel Robbins, profundizó sobre los problemas que conlleva no querer tomar acciones. No querer actuar. De lo importante y positivo que es perder el miedo a actuar. Ideas como: los momentos críticos dan oportunidades; uno de los peores problemas para seguir adelante es el hábito de la duda que detiene, hay que superarlo; hay que empujarse a sí mismo; siempre hay algo por ganar al hacer algo diferente; un empuje puede cambiar todo; como el slogan de Nike, ‘simplemente hazlo’; el miedo a lo desconocido hay que cambiarlo por el miedo de perderse algo, de perder una oportunidad. Todo lo anterior garantiza progreso colectivo y personal.

Otra charla la dio un inmigrante irlandés, que como corredor de finca raíz, con planeación, perseverancia y pensamiento positivo, logró volverse millonario en 30 años de trabajo y estabilidad para su familia, en California. Brian Buffini, autor de varios libros, explica cómo se puede tener éxito si se mantiene la mente de un inmigrante. Las siete reglas son: (I) Educación, vocación a aprender. (II) Estar dispuesto a hacer lo que haya que hacer, para seguir un sueño, un propósito. (III) Voluntad de trabajar más que los demás. (IV) Mantener espíritu de gratitud, ser agradecido, ser positivo. V) Invertir sin miedo. (VI) No trabajar por recibir gratificación, ella llega. (VII) Acordarse de donde se viene, es una referencia para no perder el norte.

La mente de lucha, de querer actuar, de un inmigrante con pensamiento positivo, es una guía para la actividad empresarial y más en momentos donde hay nubarrones y dificultades.

Por supuesto, noticias como el sobrecosto de la planta de Reficar, los resultados negativos de la empresa más grande de Colombia, Ecopetrol, la crisis mineroenergética y el pesimismo derivado de los desajustes económicos, son elementos contundentes que desconocerlos equivaldría a tapar el sol con las manos. No obstante, es perentorio que los empresarios hagan sus ajustes para mantener las empresas y en algunos sectores incluso crecerlas, hay que defender el empleo y la capacidad de consumo de los hogares. Esta situación de crisis hará que las empresas y los inversionistas de largo plazo, que luchen por crecer, salgan fortalecidos.