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Hay subsidios necesarios

Tal como lo establece el BID en su tarea de apoyo para el mejoramiento de la vivienda y el desarrollo urbano de América Latina, los programas de subsidios a la demanda son un instrumento adecuado para estimular la mejora de la calidad de vida de la creciente población urbana en ciudades congestionadas y de gran informalidad.

En esta materia, como caso de éxito, el BID muestra los positivos resultados de la política pública reciente de vivienda de nuestro país.

Los subsidios a la demanda de compradores de vivienda, dentro del contexto de la política de estado colombiana, han mostrado resultados en el crecimiento de la economía, generación de empleo, desarrollo eficiente de la cadena de la industria de la construcción, crecimiento en créditos hipotecarios, aumento patrimonial de los hogares por la valorización de los inmuebles, inversión en viviendas para alquiler y desarrollo de la infraestructura.

Ante el reciente desaliento de inversión, manteniendo los programas de los últimos años, el Gobierno acaba de lanzar un nuevo plan de choque, complementario, para atenuar la caída en la construcción de edificaciones del primer trimestre, aumentando a gran parte de la clase media el subsidio a la tasa de interés, para estimular la compra de vivienda de hasta $320 millones para este año, ajustable para el año entrante.

La oportuna medida, aplica una rebaja en la tasa tanto de créditos hipotecarios, como en leasing habitacional, para viviendas nuevas con valor entre 135 y 435 salarios mínimos mensuales legales vigentes. Con la decisión de baja de las tasas de los principales bancos hipotecarios y el subsidio mencionado de 2,5 puntos porcentuales del Gobierno, la tasa que pagarán los hogares beneficiados será del orden de 7% anual durante los primeros siete años del crédito.

Las demás instituciones financieras seguirán en esta senda de baja de tasas de interés y de apoyo crediticio al sector inmobiliario.

La cuota mensual de amortización del crédito de largo plazo sigue a la baja. Así como, antes de existir el subsidio a la tasa, los hogares colombianos con ingresos inferiores a dos salarios mínimos mensuales eran no financiables por la banca, con el subsidio para las viviendas sociales de interés prioritario, se atendió con crédito a una fracción de la población con ingresos de 1,5 salarios mínimos legales. Con la medida, a quienes adquieran vivienda nueva en los rangos establecidos, les disminuye la cuota mensual.

Ahora bien, la compra de vivienda, que cayó en lo que va corrido este año está en el rango de estratos altos y parte de los medios, pero las viviendas de estrato medio dentro del programa Mi Casa Ya creció, lo mismo que las VIS. Tomar crédito hipotecario con subsidio a la tasa es una oportunidad. Como se sabe, la renta total de la finca raíz está determinada por la valorización más el alquiler (pagado al inversionista o dejado de pagar cuando se es propietario), con este instrumento, aumenta la rentabilidad.

La baja general de las tasas de interés comenzará a mover la demanda interna y tiene que servir para combatir el pesimismo en materia económica en Colombia. El subsidio complemen- tario a las tasas de interés para adquirir vivienda, que ahora incluye a los hogares de estrato medio, inexorablemente es un instrumento adecuado en ese propósito y estimula el fortalecimiento patrimonial de los hogares que acceden a vivienda propia.