Analistas

Cali cambia de rumbo

La planeación de largo plazo, la continuidad de los programas y la buena gestión y ejecución de las administraciones locales, son preceptos fundamentales para que las ciudades avancen en el camino de la prosperidad. Así como Bogotá va mal por no cumplir en los últimos años con dichos fundamentos; Cali que venía a la deriva por malas y corruptas administraciones, está cambiando de rumbo.

En Cali, con el liderazgo del alcalde Rodrigo Guerrero, acompañado de un gabinete estable y de instituciones fortalecidas, se comienza a ver los cambios. La ejecución de las obras construidas por el sistema de valorización, da sus frutos. La infraestructura avanza y hay plan para su mejoramiento continuo.

La movilidad mejora, gracias a que el sistema de transporte público masivo MIO aumenta su cobertura. Se espera que a final del presente año, de forma complementaria, salgan de circulación los buses y busetas obsoletos que tanto desorden genera y son fuente de contaminación ambiental.

La ciudad – región avanza en competitividad, entre otros temas, por el desarrollo vial del departamento del Valle, ejecuciones con apoyo del gobierno nacional. El Plan de Desarrollo Departamental destaca a Buenaventura y su puerto como eje del occidente colombiano. Puerto fundamental para la competitividad de la región y del país.

Como consecuencia de lo anterior, el empleo, de forma continua viene en crecimiento. El optimismo ciudadano y la confianza del sector empresarial están contribuyendo en tan necesario propósito. No obstante, el desempleo en Cali supera aun el 13%, mientras a nivel nacional esta cifra bordea el 10%.

Para generar más empleo, la construcción de vivienda es una fuente que debería impulsarse de mejor manera. Si bien, el plan de renovación urbana planeado para el centro de la ciudad, esta bien concebido y comienza a dar resultados, la actividad edificadora no avanza conforme las necesidades. Falta habilitación de suelo, particularmente por estar frenadas las aprobaciones de planes parciales en zonas de expansión urbana.

De otra parte, el Valle del Cauca ha sido favorecido con el programa de viviendas gratuitas promovido por el gobierno nacional. No solo en Cali, sino en Palmira, Jamundí, Buga, Andalucía, Pradera y Guacarí, se está iniciando la construcción de más de cinco mil Viviendas de Interés Prioritario para familias que por su condición económica jamás podrían acceder a techo propio. Las adjudicaciones pueden llegar hasta 8.811 unidades.

La correcta ejecución de programas sociales y en especial la construcción de viviendas sociales, también comienzan a impactar de manera positiva el cambio de rumbo analizado y por sobre todo en la necesaria disminución del desempleo.

Podría entonces decirse mejor que, el departamento del Valle y su capital, retoman su rumbo. La senda de crecimiento y mejora de calidad de vida ocurrida en los años setenta y ochentas se retoma. La economía del departamento en los últimos semestres viene creciendo por el aumento de la confianza y la inversión empresarial.

Colombia es un país de regiones con ciudades singulares que jalonan su desarrollo. Medellín y Barranquilla por la continuidad de los programas en los últimos años tienen lugar destacado, a los que se suma la ciudad de Cali. A su turno, ciudades como Bogotá, Bucaramanga, Cartagena, Santa Marta y Pereira, si bien no han cumplido a cabalidad los preceptos iniciales, siguen siendo polos de desarrollo y generadores de oportunidades de inversión.