Analistas

Acciones de mejoramiento de las Pyme en 2016-2017

Los resultados de la última lectura de la Gran Encuesta Pyme (GEP), del primer semestre de 2017, reflejaron un deterioro en la percepción de los empresarios Pyme acerca de la evolución de sus negocios y la demanda en el segundo semestre de 2016, principalmente en el sector de industria y comercio. Por tamaño, tanto las pequeñas como las medianas empresas experimentaron un descenso en sus principales indicadores (aunque las empresas medianas reportaron una tendencia más optimista que sus pares pequeñas). Ello también se observó en las reducciones del Indicador Pyme Anif (IPA) nacional (resumen del clima económico empresarial) hacia niveles de 61 en el primer semestre de 2017 (vs. 62 de un año atrás), aunque se logró mantener en el rango de “buen” desempeño.

En cuanto a las acciones tomadas por las Pyme para mejorar su desempeño futuro, la proporción de empresas que tomaron estas acciones se redujo frente a la observada en la lectura del primer semestre de 2016. En efecto, mientras que en 2016-I el porcentaje de Pyme que realizaron acciones de este tipo fue en promedio de 64%, en la lectura del primer semestre de 2017 este porcentaje se ubicó en 61% (ver gráfico adjunto). Por tamaño, se observó que, en promedio, en las empresas pequeñas, cerca de 59% efectuó al menos una acción de mejoramiento. En las empresas medianas este valor fue mucho mayor, pues llegó a 71%.

La capacitación al personal fue la principal área de acción para los tres macrosectores Pyme en el primer semestre de 2017. Específicamente, 41% de las empresas en el sector industrial capacitó a su personal, el 35% de las comerciales y el 37% de las de servicios. Entre tanto, la obtención de una certificación de calidad ocupó el segundo lugar para las firmas de estos tres macrosectores (24% en industria, 18% en comercio y 25% en servicios). Por su parte, la diversificación o ampliación de sus mercados en Colombia constituyó la tercera área de acción para los empresarios de industria (18%), comercio (11%) y servicios (14%).

Estos resultados sugieren que la mayoría de tareas encaminadas a mejorar el desempeño de las empresas se ha dirigido a fortalecer el capital humano, obtener certificaciones en calidad y diversificar o ampliar los mercados locales. Situación que se ha evidenciado sistemáticamente en casi todas las mediciones de la GEP.

Estas acciones han prevalecido sobre aquellas orientadas a imprimir cambios en los productos y servicios prestados, relacionadas con el concepto de innovación. Por ejemplo, menos de 12% de los empresarios encuestados señaló haber lanzado un nuevo producto en 2017-I. Incluso, el promedio histórico, desde el segundo semestre de 2006, indica que tan solo 19% de las pequeñas y medianas empresas del sector industrial, 11% comercial y 10% de servicios ha implementado acciones de mejoramiento relacionadas con el lanzamiento de nuevos productos.

Asimismo, la proporción de empresas Pyme que ha realizado acciones orientadas a fortalecer su comercio internacional ha sido muy baja (inferior a 7,6% en 2006-2017), lo que evidencia la poca vocación exportadora del segmento Pyme local. En efecto, los resultados de la GEP señalan que cerca de 95% de las Pyme de servicios y 82% de las Pyme industriales no exportó en el segundo semestre de 2016. De manera similar, un 81% de las Pyme industriales encuestadas y 92% de las de servicios aseguró que no iban a exportar en el primer semestre de 2017.

Realizar acciones de mejoramiento para optimizar el desempeño empresarial es sumamente importante a la hora de buscar mayores eficiencias y mejores rendimientos. Cada vez más, los mercados son mucho más competidos y dinámicos, por lo que resulta fundamental implementar estrategias que permitan la generación de productos y servicios con mayor valor agregado y a un menor costo. Por tal razón, es preocupante el alto porcentaje de empresas Pyme que manifestaron no realizar ninguna acción de mejoramiento en su negocio en el primer semestre de 2017 (36% industria, 43% en comercio y 37% en servicios).

En síntesis, la proporción de Pyme que toma acciones para mejorar su desempeño económico cayó en el último año. En promedio, esta proporción se redujo de 64% de las Pyme en 2016-I a 61% en 2017-I. Aquí, cabe destacar que, dentro de las Pyme que han realizado alguna acción de mejoramiento, la capacitación de personal se ha consolidado como su principal estrategia para mejorar su desempeño económico.

Esta realidad genera dos preocupaciones para los próximos años. Por un lado, las reducciones continuas de la proporción de Pyme que realiza acciones de mejoramiento amenazan el desempeño de este segmento empresarial debido al frágil escenario macroeconómico por el cual atraviesa el país (con un crecimiento económico proyectado de 1,8% real para 2017 y 2,3% para 2018). Por otro lado, la concentración en actividades de capacitación en detrimento de las de innovación y exportación (nuevos mercados, nuevos productos, entre otros) podría limitar el crecimiento y productividad de este segmento empresarial en el futuro.