Analistas

Agregación de datos y gestión del riesgo

El notable progreso tecnológico ha cambiado sustancialmente la operación del sector financiero. Pese a que de este proceso se derivan grandes desafíos, entre ellos la necesidad de generar un mayor entorno competitivo, emergen también importantes oportunidades para optimizar la calidad de la gestión en las entidades financieras. De hecho, uno de los aspectos donde existe un gran potencial de mejora a nivel global es en el proceso de agregación de datos y gestión del riesgo. Vale la pena recordar que durante la crisis de 2008 se observaron evidentes deficiencias en los mecanismos de administración y agregación de la información que llevaron a una pobre identificación de los activos tóxicos en los balances y a una sobreexposición al riesgo de crédito. 

Consciente de la importancia de la adecuada agregación de la información, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (Csbb) publicó en 2009 una serie de orientaciones que pretenden mejorar la capacidad de los bancos para identificar y gestionar riesgos a nivel agregado. Posteriormente, en el 2011 se estableció la metodología para determinar los Bancos de Importancia Sistémica Global (G-SIB’s), con el objetivo de reflejar el impacto que podría tener la quiebra de uno de estos bancos sobre la estabilidad financiera internacional. De esta manera, se catalogaron como G-SIB’s a 31 bancos de Alemania, Bélgica, China, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido, Suecia, Suiza y los Países Bajos. 

El último paso en ese proceso de consolidación de los sistemas de información tuvo lugar en 2013, cuando el Csbb publicó un documento cuyo propósito fue reforzar las capacidades de agregación de datos sobre riesgos de los bancos. Para el Csbb, la aplicación de los principios allí consignados mejorarían los procesos de gestión estratégica de riesgos y el impacto de las pérdidas resultantes. 

Desde la expedición de dichos principios, el Csbb ha inspeccionado el progreso de los G-SIB’s para cumplir con dichos estándares. El informe en 2013 indica que, de los 31 G-SIB’s, 10 manifestaron que cumplían plenamente con al menos uno de los principios para la fecha límite en enero de 2016, mientras que 14 entidades manifestaron lo mismo en la revisión de 2014. Según las expectativas de estos bancos, el cumplimiento total de los principios se llevaría a cabo entre el 2016 y 2018.

La regulación en Colombia no se ha quedado atrás en este proceso y las reglas sobre riesgos financieros se recogen en la Circular Básica Contable y Financiera. Aunque la actual regulación colombiana propende por la correcta administración y agregación de la información, el paso a seguir consiste en incorporar las recomendaciones realizadas por el Csbb. Esto, teniendo en cuenta la hoja de ruta de los reguladores hacia la adopción plena en el mediano plazo de Basilea III.

Precisamente, con el ánimo de fortalecer la estabilidad del sistema financiero colombiano, la SFC y el Ministerio de Hacienda han venido trabajando en los Esquemas de Pruebas de Resistencia, lo que demuestra el esfuerzo del supervisor y el compromiso de la banca por fortalecer sus estándares de medición y gestión de riesgos. Con el mismo propósito, la SFC ha implementado el Marco Integral de Supervisión, buscando fortalecer su metodología de supervisión hacia una enfocada en riesgos y se encuentra estructurando un marco normativo para la administración de los riesgos financieros que permita su gestión a nivel agregado y de forma integral.

No podemos perder de vista que la integración y consolidación de datos es un componente fundamental de la gestión de riesgos financieros a nivel agregado y que requiere de un esfuerzo entre todas las áreas de la organización. Por este motivo, las mejores prácticas de agregación de datos para una correcta gestión deben ser incorporadas tanto a nivel de gobierno corporativo como en los Sistemas de Administración de Riesgos, una tarea que debemos seguir adelantando en pro de preservar la estabilidad financiera, uno de los mayores activos del sector.