Analistas

Una economía para la sostenibilidad

En nuestro contexto, en el cual la constante es el cambio, también es urgente realizar acciones frente al cambio climático, tema del que se habla mucho, pero poco se cambia. Se realizan de forma constante diversidad de eventos mundiales y regionales para repensar, proponer y tomar decisiones que transformen realidades. 

Esta semana el turno es para el Foro Económico Mundial en América Latina (FEM) 2016, que se realiza en la ciudad de Medellín. Las expectativas son altas, porque allí se reúnen líderes de los diferentes sectores económicos, inversionistas, empresarios, académicos y analistas, para evaluar los avances y plantear los retos y prioridades para la región.  Sus objetivos son la recuperación regional frente a la inestabilidad global e impulsar el liderazgo de la región para un futuro próspero, tomando como base la cuarta revolución industrial, la economía digital, la cooperación público – privada, la revitalización de los enfoques económicos, entre otros.

Para Colombia es una gran oportunidad “recibir el Foro Económico Mundial en momentos en que se está construyendo el nuevo modelo económico de la próxima década y con la perspectiva de un país en paz”, dijo el Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.  

Dada la importancia de este encuentro, y como espacio de gran poder de decisiones, se espera una mirada crítica y analítica frente a la realidad de la región, para que más allá de buscar un liderazgo y crecimiento económico, se busque primero la sostenibilidad. 

Un espacio común de sostenibilidad para la región es la Amazonía que según informe de la WWF en la actualidad tiene “más de 250 proyectos de construcción de presas que corren el riesgo de alterar gravemente la hidrología de todo el bioma; más de 20 proyectos de construcción de enormes carreteras que ejercen presión sobre densos bosques; aumento de la minería y la extracción de combustibles fósiles, con 31 «frentes de deforestación», que van consumiendo bosques” datos del último informe de Amazonía Viva 2016.

Para construir nuevos modelos económicos que permitan la prosperidad de un país y de una región, se debe considerar la mirada integral de Jeffrey Sachs en su libro “La Era del Desarrollo Sostenible”, donde plantea cuatro dimensiones: las primeras tres son las tradicionales del desarrollo económico, inclusión social y sostenibilidad ambiental; pero propone una cuarta: la buena gobernanza, entendida como las reglas de comportamiento del sector público y privado; haciendo especial énfasis en las grandes corporaciones multinacionales. 

Si bien la responsabilidad, transparencia e involucramiento debe ser de todos los sectores, las organizaciones privadas tienen el reto de evolucionar la forma como toman decisiones y recordar que no pueden comprometer la capacidad de las generaciones futuras.

La Amazonía es un ejemplo del equivocado concepto de desarrollo económico que se viene aplicando, porque se sigue destruyendo a pesar de que es una zona que “influye en las precipitaciones de América Central y del Sur, y el carbono almacenado en la vegetación y los suelos es fundamental a escala mundial para frenar el cambio climático”. Las expectativas del FEM son altas para que se priorice el bien común y de esta manera convertir a América Latina en una región ejemplo de cambio hacia un liderazgo con sostenibilidad.

La sostenibilidad, entonces, es un camino hacia mejores relaciones entre las empresas, el medio ambiente y la población. Por este camino, construiremos un futuro próspero con equidad, vivible y viable.