Analistas

Cultura del encuentro

El país hizo un alto para darse la oportunidad de sentir que sí es posible vivir en armonía, todos sintonizados y focalizados en visualizar la esperanza de un país en paz. El Papa Francisco en su visita nos dio la guía para avanzar y dar el primer paso.

Este primer paso ya se vivió, porque los colombianos demostramos que podemos estar juntos cuando nos moviliza un propósito común, cerca de 6,8 millones de personas asistieron a los encuentros y se destacó el comportamiento, cultura y orden. Durante las 90 horas de la visita del Papa Francisco los delitos de alto impacto cayeron en 70% y las lesiones personales 84% (datos de la Vicepresidencia de la República). El reto es no dar un paso atrás, seguir creyendo y confiar que estos hechos se pueden mantener en diferentes escalas de la sociedad para vivir en armonía.

Fueron múltiples las enseñanzas recibidas que se deben asimilar en un proceso de aprendizaje cuyo objetivo sea modificar actitudes, movilizar voluntades y evolucionar comportamientos. Tratar de compilar en una sola columna sus enseñanzas no es posible, pero sí quiero recalcar la invitación especial que el Papa Francisco nos hizo de promover una cultura del encuentro. Esta cultura es necesaria para nuestro país porque según el Papa: “es la hora para desactivar los odios, y renunciar a las venganzas, y abrirse a la convivencia basada en la justicia, en la verdad y en la creación de una verdadera cultura del encuentro fraterno. Que podamos habitar en armonía y fraternidad”.

Durante su visita, en múltiples espacios el Papa reconoció y valoró los esfuerzos que como país se han hecho en alcanzar la paz añorada, también enfatizó que para crear la cultura del encuentro, se requiere de un trabajo, “trabajo que nos pide no decaer en el esfuerzo por construir la unidad de la nación y, a pesar de los obstáculos, diferencias y distintos enfoques sobre la manera de lograr la convivencia pacífica, persistir en la lucha para favorecer la cultura del encuentro, que exige colocar en el centro de toda acción política, social y económica, a la persona humana, su altísima dignidad, y el respeto por el bien común. Que este esfuerzo nos haga huir de toda tentación de venganza y búsqueda de intereses solo particulares y a corto plazo. Es a largo plazo. Cuanto más difícil es el camino que conduce a la paz y al entendimiento, más empeño hemos de poner en reconocer al otro, en sanar las heridas y construir puentes, en estrechar lazos y ayudarnos mutuamente como desea el Señor. Pidámosle ser constructores de paz, que allá donde haya odio y resentimiento, pongamos amor y misericordia”.

Adicionalmente, el Papa Francisco recalcó que la cultura del encuentro “no es pensar, vivir, ni reaccionar todos del mismo modo ―no, no es eso―; la cultura del encuentro es saber que, más allá de nuestras diferencias, somos todos parte de algo grande que nos une y nos trasciende, somos parte de este maravilloso país”.

Crear esta cultura es responsabilidad de todos, porque se construye en cada encuentro cotidiano en nuestro hogar, nuestro trabajo, en nuestra ciudad, si se empieza a aplicar lo aprendido se lograrán grandes movilizaciones.

Gracias, Papa Francisco, por todo el amor, esperanza y fraternidad sembrada en su visita. Ahora el reto es seguir adelante para ir al encuentro como colombianos, entramos en modo #LegadoPapa.