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Ajedrez Latinoamericano

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Rodrigo Botero Montoya

Los cambios que han ocurrido en América Latina en este siglo se manifiestan en la economía, pero tienen un contenido geopolítico. Las divisiones conspicuas en las relaciones regionales se expresan en las formas de organizar la actividad económica. Al mismo tiempo, conllevan diferencias marcadas en la forma de gobierno con la cual se asocian.

Durante los años sesenta y setenta del siglo pasado, un tema respecto al cual era inevitable fijar una posición era el de la relación con el régimen cubano.

Durante los últimos veinte años, esa prioridad ha sido sustituida por la necesidad de tomar posición con respecto al régimen venezolano. Esa es una constante de la diplomacia latinoamericana actual que le ha dado a los dirigentes del régimen bolivariano un protagonismo mayor al que se explicaría por el tamaño económico de Venezuela.

El tema de la relación con Venezuela estará presente en los comicios electorales de este mes en Argentina, Bolivia y Uruguay. El resultado electoral en cada uno de esos países determinará si el respectivo gobierno reconoce a Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela, o a la dictadura de Nicolás Maduro. En Argentina, el candidato de la oposición, Alberto Fernández, ha anunciado que en caso de resultar elegido, lo cual parece probable, retiraría a su país del Grupo de Lima. En la eventualidad de un triunfo de la oposición en Uruguay, es previsible que el nuevo gobierno dejaría de reconocer a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela.

La actitud hacia el libre comercio ha trazado una línea divisoria entre las naciones latinoamericanas. En la Cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata en el año 2005, el presidente de Estados Unidos, George Bush, propuso la creación de una zona de libre comercio a nivel hemisférico. Esta iniciativa conocida como el ALCA, fue rechazada por los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner, Brasil, Inázio Lula da Silva y Venezuela, Hugo Chávez. Éste último consideraba que haber sepultado el ALCA, era un logro del cual se enorgullecía. Como resultado, los países que apoyaban al ALCA, suscribieron acuerdos de libre comercio con Canadá y Estados Unidos. En Sur América quedaron excluidos de acuerdos de libre comercio con Estados Unidos los países del litoral Atlántico. Adicionalmente, aquellos gobiernos que quisieran rectificar el rechazo a la oferta del ALCA, descubren que en Washington ha disminuido el entusiasmo por seguir promoviendo acuerdos de libre comercio.

En consonancia con el rechazo al ALCA, Hugo Chávez decidió retirar a Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones, CAN, y del acuerdo de integración comercial con México y Colombia, denominado el G3. Esa decisión, justificada en consideraciones comerciales, respondía a un enfoque geopolítico. Chávez deseaba estrechar relaciones con los gobiernos de Brasil y Argentina, promoviendo el ingreso de Venezuela como país miembro de Mercosur. Esta era una alternativa a la integración con México y con Colombia. El retiro de Venezuela de la CAN facilitó el acercamiento con Chile y creó las condiciones para conformar la Alianza del Pacífico.

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