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El informe del gerente

El breve informe de política monetaria y rendición de cuentas presentado por el gerente general del Banco de la República, José Darío Uribe,  que se deriva del análisis de un conjunto de gráficas sobre el comportamiento reciente y esperado de la economía es interesante por varias razones. Primero, porque constituye una de las últimas presentaciones públicas de quien se ha distinguido como un excelente gobernador del banco central durante los últimos doce años; segundo, porque ilustra que el control de la inflación en Colombia, que es el objetivo principal de la Junta del Banco de la República según la Constitución, comienza a dirigirse de nuevo hacia el rango meta establecido por la autoridad monetaria; y tercero, porque resalta que el desequilibrio externo de la economía va también en camino de corrección.

En cuanto a la inflación, el informe ratifica que la variación anual en el índice de precios al consumidor ha comenzado a descender, particularmente en lo que hace a los alimentos. También ilustra que han comenzado a ceder las expectativas de inflación. Las proyecciones de inflación sugieren que esta seguirá su curso descendente y convergirá al rango meta de 2-4% anual, a más tardar en 2018. En palabras suyas, “la desaceleración en los precios de alimentos debería continuar al menos hasta el   primer trimestre del siguiente año” y “se espera que el traspaso de la fuerte devaluación pasada del peso a la inflación se siga diluyendo”. El gerente también enfatiza la contribución que viene teniendo el debilitamiento de la demanda agregada y el anclaje de las expectativas de inflación.

Las proyecciones de crecimiento del Banco de la República sugieren que este se aproximará a 2% anual en el año en curso y en 2017. En palabras del informe del gerente “el equipo técnico del Banco redujo el crecimiento más probable para todo 2016, desde 2,3% a 2%, con un nuevo rango proyectado entre 1,5% y 2,5%”. Si bien es cierto que la desaceleración de la economía ha sido mayor a la esperada, la realidad es que el crecimiento de Colombia es mayor al de otros países de América Latina. La revista The Economist estima que la tasa de crecimiento en el año en curso será negativa en Argentina (-1,5%), Brasil (-3,2%) y Venezuela (-6,2%) y de 1,7% en Chile y de 2,1% en México.

En cuanto al déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, medido como proporción del PIB, el informe del gerente ilustra que este comenzó a incrementarse desde inicios del 2014 y pasó de los niveles entre 3-4% vigentes antes de la caída de los precios del petróleo hasta registrar un máximo cercano a 8% del PIB a septiembre de 2015. Desde entonces, el déficit de la balanza de pagos ha venido descendiendo y el Emisor estima que para fines de 2016 se situará en 4,7%. Al respecto, cabe destacar que no obstante el ajuste observado, el déficit de la cuenta corriente continua siendo superior al de los otros países de América Latina citados atrás, y al de la mayoría de los países del mundo a los que le hace seguimiento la revista The Economist. 

Finalmente, debe resaltarse que, aunque el informe del gerente hace hincapié sobre la importancia de aprobar la reforma tributaria, en este importante reporte hizo falta un buen análisis y seguimiento independiente de la política fiscal y del gasto público, lo cual no solo sería muy conveniente, sino que cabe dentro del mandato del Banco, pues la ley que lo rige establece que la junta debe opinar sobre la consistencia entre la política fiscal y monetaria.