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Economía y seguros en América Latina

América Latina logró casi triplicar su participación en el mercado asegurador mundial en la última década, al pasar de representar el 1,4% en 2003 al 3,7% en 2012. De acuerdo a SIGMA 2013, las primas de vida registraron un crecimiento en dólares corrientes de 17% en  2012, una tasa mucho mayor que la anual promedio del último decenio 10%. Este crecimiento fue el mayor de todas las regiones del mundo, y  estuvo jalonado por el Brasil, con 22%. Por su parte, en los seguros de daños el crecimiento anual fue de 7,8%, algo menor que el año anterior que fue de 9,0%. En estos ramos, Latinoamérica fue la de segundo mayor crecimiento en el mundo. En 2012 las primas de los seguros de vida alcanzaron US$72 billones y las de daños US$92 billones.
 
Medido en términos de penetración (primas respecto al PIB) y de densidad (gasto en seguros por habitante), los países de mayor desarrollo de la actividad aseguradora son Chile, gracias a que la seguridad social ha adquirido especial importancia; Brasil, donde los seguros de vida han sido particularmente dinámicos y, paradójicamente, Venezuela, de los de salud que allí son desarrollados con exclusividad por el sector asegurador privado. La penetración de Colombia es similar al promedio de la región, y alrededor del 2,6%, en tanto que el indicador de densidad en 2012 alcanzó  los US$187 por habitante es inferior a los 282 para el promedio de América Latina y 602 en Chile. 
 
La actividad aseguradora en América Latina se encuentra estrechamente vinculada al crecimiento de las economías. Según el Fondo Monetario Internacional, las proyecciones de aumento del PIB en Latam son positivas, aunque no especialmente dinámicas. Estima que la tasa de crecimiento del PIB será del orden del 3,4% para 2013 y 3,9% en 2014. Como consecuencia, se puede calcular que el correspondiente crecimiento de las primas de seguros alcancen alrededor del 7,5% en 2013 y del 8,6% en el 2014. Estas proyecciones de podrían ser mayores si, además, se logra una mejoría en la distribución del ingreso. En efecto, la literatura y los estudios que interrelacionan la economía y los seguros en América Latina muestran no solo que los seguros son especialmente elásticos al crecimiento del PIB, sino también que a medida que disminuye la desigualdad aumenta la demanda de aseguramiento por parte de los grupos de menores ingresos.
 
En torno a las perspectivas por ramos de actividad se encuentra que, dado el estado de desarrollo de la región, la principal fuente de crecimiento en la demanda de seguros estará en los ramos de vida,  y seguridad social. Las modalidades de seguro de vida con ahorro, las rentas vitalicias, los seguros de salud y los riesgos profesionales incrementarán su participación en el aseguramiento. También adquirirán especial importancia los microseguros o seguros simples para personas de bajos ingresos. En cuanto hace al aseguramiento de daños, es de destacar que a medida que se incremente el ingreso per cápita, el crecimiento del aseguramiento de automóviles tiende a desacelerarse. De otro lado, la protección frente a desastres naturales aumentará dada la vulnerabilidad de América Latina. Asimismo, las fianzas o seguros de cumplimiento serán fuente de crecimiento de la demanda dado el atraso en la infraestructura. En fin, las perspectivas del sector asegurador de América Latina, dependerá, de un lado, de un buen manejo macroeconómico por parte de las autoridades, como prerrequisito para aumentar la penetración del aseguramiento y, del otro, del desarrollo nuevas líneas y coberturas particulares para los segmentos de menores ingresos .