Analistas

Crecimiento de la economía

La semana pasada se dio a conocer la estimación del crecimiento de la economía en el último trimestre del 2015. Como lo comenta el Dane, en el cuarto trimestre la economía registró un crecimiento de 3,3%, por encima de los pronósticos de los especialistas. Con dicho resultado estima que la tasa anual de crecimiento del Producto Interno Bruto el año pasado fue del 3,1%. Este resultado fue destacado por el Presidente de la República, con cierta razón, como un gran logro, dada la situación económica mundial y lo observado en el resto de la América Latina. 

De acuerdo a los estimativos de la revista The Economist, la tasa de crecimiento de Colombia en el último trimestre del año fue superior a la de sus pares regionales, cuando se observa que esta alcanzo 2,3% en Argentina, – 5,9% en Brasil, 2,2% en Chile, 2,5% en México y un desastroso -8,8% en Venezuela. En el ámbito económico mundial la revista internacional estima que la tasa de crecimiento en 2015 alcanzó 1,6% en la zona Euro, y 1,9% en los Estados Unidos. La China, de otra parte, registró un avance de 6,8%, en tanto que los países del Este Asiático, así como la India y Paquistán tuvieron avances significativamente mayores a los de Colombia.

No obstante la buena marcha de la economía, sobretodo, en términos comparativos con el resto de América Latina, tanto la tasa anual de crecimiento de la economía colombiana, como su composición por sectores de actividad económica deben estar sujetas a un escrutinio crítico más profundo. El crecimiento anual de 2015 de 3,1% fue inferior a los de los años precedentes: 6,6% en 2011, 4% en 2012, 4,9% en 2013 y 4% en 2014. Esta comparación muestra la magnitud del impacto adverso que ha tenido la caída de los precios del petróleo y el carbón, así como el entorno internacional sobre la economía colombiana y la dependencia del país en estos productos de exportación.

Por su parte, el análisis de la composición del crecimiento por sectores de actividad o sea por el lado de la oferta productiva, muestra algunas fortalezas pero también debilidades adicionales de la economía colombiana. Como lo indica el Dane, en el año 2015 la agricultura fue uno de los sectores de mayor crecimiento. Su incremento alcanzó un 3,3%. Pero obedeció, principal y casi exclusivamente, a la producción de café ya que los cultivos transitorios que son la base de la alimentación de los colombianos tuvo un crecimiento negativo como reflejo del impacto adverso del Fenómeno del Niño o sea de la sequía a que ha estado sometido el país en el último año. 

La industria manufacturera ha mostrado algunos síntomas de recuperación atribuible a la puesta en marcha de Reficar y a la trilla de café pero el resto de las ramas de actividad continúan bastante estancadas, no obstante el estímulo de la devaluación de la tasa real de cambio que le ofrece la oportunidad de sustituir importaciones y de hacer más atractivas las exportaciones y, obviamente, la minería del carbón y la producción de petróleo continuaron registrando un crecimiento negativo. En estas circunstancias, se encuentra que el crecimiento de la economía ha estado jalonado por la construcción de vivienda, por el sector financiero dados los aumentos en la tasa de interés y en menor medida por la actividad de servicios y el comercio. La vulnerabilidad del crecimiento de los sectores básicos productivos es entonces manifiesta.