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El estudio Regional Board Survey 2026 - Latin America, elaborado por Cornerstone, deja una conclusión inquietante: las juntas directivas latinoamericanas están reaccionando adecuadamente a las urgencias del presente, pero están descuidando el futuro. La encuesta, realizada a más de 500 miembros de juntas y complementada con más de 50 entrevistas en profundidad, ofrece una radiografía valiosa sobre cómo está evolucionando el gobierno corporativo en la región.
La primera gran conclusión es que las juntas se están convirtiendo en espacios de decisión más ágiles y orientados a la acción. 62% de las juntas se reúne mensualmente y la capacidad de tomar decisiones rápidas pasó de ser una competencia valorada por 39% de los encuestados a 62%: los mercados cambian demasiado rápido para que las juntas permanezcan en una posición contemplativa. Hoy deben reaccionar frente a cambios regulatorios, transformaciones tecnológicas y amenazas competitivas con una velocidad que hace apenas una década no era necesaria.
Sin embargo, el hallazgo más importante del estudio probablemente se encuentra en la relación entre tecnología y gobernanza. La inteligencia artificial, la ciberseguridad y la transformación digital aparecen como prioridades crecientes en las agendas de las juntas. 61% considera que la innovación y las tecnologías emergentes deberían tener mayor espacio en las sesiones. Paradójicamente, 63% reconoce tener brechas de conocimiento en inteligencia artificial y 51% admite vacíos en ciberseguridad y privacidad de datos. Más preocupante aún, apenas 13% de las juntas afirma haber discutido de manera estructurada los riesgos y beneficios de tecnologías como la IA generativa.
¿Cómo puede una junta supervisar adecuadamente aquello que no comprende en profundidad? En muchas organizaciones, la inteligencia artificial ya está modificando procesos comerciales, financieros, operativos y de servicio al cliente. La supervisión efectiva de estos riesgos y oportunidades exige juntas directivas mucho más preparadas técnicamente.
Un tercer hallazgo: mientras la tecnología ocupa cada vez más espacio, temas como sostenibilidad, diversidad e inclusión pierden relevancia. Solo 21% de las juntas reporta un enfoque activo en sostenibilidad y apenas 25% vela por la diversidad en su composición. Esto ocurre a pesar de que numerosos estudios internacionales demuestran que las organizaciones con mayor diversidad y mejores prácticas ESG suelen generar resultados más sostenibles en el tiempo.
Las urgencias del presente están desplazando los debates sobre los posibles escenarios futuros. Las juntas existen para equilibrar el corto y el largo plazo. Cuando las presiones inmediatas absorben toda la atención, la organización pierde capacidad de anticipación.
Otro resultado inquietante es la falta de profesionalización de los miembros de junta. 63% afirma haber recibido formación específica para ejercer sus funciones, pero solo 10% cuenta con un plan formal de desarrollo estructurado: muy pocas juntas utilizan espacios programados de capacitación para enfrentar los desafíos estratégicos.
Las juntas deben tener suficientes capacidades internas para formular las preguntas correctas y no depender siempre de asesores externos para comprender temas complejos.
El estudio pone en evidencia una debilidad de la gobernanza latinoamericana: la falta de institucionalización. 67% de las juntas no utiliza métricas para evaluar su propio desempeño y 85% carece de un plan estructurado de sucesión. Además, la selección de nuevos miembros sigue dependiendo principalmente de recomendaciones personales y de accionistas, más que de procesos formales de nominación.
Las juntas directivas latinoamericanas han comprendido la importancia de la velocidad, la tecnología y la gestión de riesgos, pero todavía tienen una deuda pendiente con la profesionalización, la sucesión, la sostenibilidad y el aprendizaje continuo. Su desafío será construir juntas capaces de aprender, adaptarse y renovarse permanentemente. Esta será la diferencia entre las organizaciones que liderarán el futuro y aquellas que difícilmente sobrevivirán.