Analistas 11/04/2020

La nueva apuesta

La actividad ruidosa de la ciudad sigue silenciada, y en el trabajo de re-aprender, y conocer de nosotros mismos, de la familia, de compartir bajo presiones, frustraciones y en algunos casos de carencias, pero al final del día siempre estamos agradecidos con la vida y con Dios. Poco a poco con recetas rescatadas de la memoria de cada familia, o con nuevos desarrollos culinarios, las familias se reúnen tres veces por día al rededor de la comida para reír, reñir, rezar y planear con ilusión.

En el campo la vida sigue su ritmo silencioso pero febril; como siempre los empresarios del campo que conocemos como campesinos, siguen madrugando para su faena en el campo. Unos sembrando, otros cosechando, otros aporcando surcos, abonando, los camiones y camperos recorriendo trochas recogiendo la leche, sacando las cosechas, trayendo insumos, llevando cerdos; otros pasan a caballo arriando sus vacas y otros en motos haciendo malabares llevando bultos, carga y hasta animales.

La definición de esos millones de personas maravillosas que nos envían los alimentos a las casas es la siguiente : "el campesino , fuma, bebe, echa cuentos, apuesta, pelea, sostiene siete hijos, dos esposas, siembra yuca, maíz, plátano, cacao, caña, recoge, ordeña cincuenta vacas desde las dos de la mañana , sabe silbar, le habla a los perros y ellos le ladran a él, hay uno que lo sigue a todo lado, nunca se jubila, no tiene EPS y no sabe que es eso , no le afecta la altura, va sin protector solar, reconoce un aguacate maduro sin apretarlo, tiene una uña larga para pelar mandarinas, a ojo sabe cuánto pesa un bulto, y con mirar y darle una vuelta sabe cuánto pesa el marrano y la vaca ( ..... ) no se quema con el café hirviendo, se despierta antes de que el despertador suene, cambia rejos, no lo tumba una gripa, camina desajustado, su teléfono celular panela casi nunca tiene señal ( .... ) repite saludo y se despide tres veces, sus pantalones son dos tallas más grandes y nunca se le caen, habla duro hasta para contar un secreto, se sabe atajos para llegar más rápido, sabe cuándo va a llover y falla menos que el Ideam, sabe espantar la lluvia y parar los truenos (....) sabe llamar gallinas, baja naranjas sacudiendo las ramas, espanta males con un escapulario, escucha ( .... ) cerveza siempre y si está caliente no importa, ve de noche sin lamparita, no lo pican los zancudos, ha comido tortuga ,iguana Jara chucha y culebra y todo eso le sabe a pollo, no sabe cuándo es festivo ..."*

La propuesta que acá transcribo es de un campesino de ADN, que después de estudiar en las universidades más afamadas de Bogotá y el país, se fue a trabajar en la Colombia profunda, la que todos queremos, añoramos y sabemos que tenemos la deuda por no hacer lo suficiente en las tantas violencias de origen político; así mismo por no hacer lo suficiente para igualar la calidad de vida, las oportunidades de educación y salud ni mejorar las condiciones de la actividad más estratégicas para la consolidación de país y de geopolítica, el sector agropecuario.

En los listados de carencias en infraestructura, casi nunca se menciona la ausencia de centros de acopio locales y regionales, adecuados en el mismo sentido que los terminales de transporte ordenan y hacen más eficiente la movilidad de pasajeros, la creación de una red rural de terminales de alimentos, que ofrezcan al productor y a los intermediarios comerciales servicios de bodegage y refrigeracion lavado y empaque. La carne, los lácteos, las frutas, el pescado y muchas verduras requieren de un rápido proceso de refrigeracion para conservar su calidad; por su parte los tubérculos y los citricos requieren procesos de lavado, selección y reempaque. Así mismo, los sistemas de empaque y medidas tradicionales exigen una renovación, no se pueden seguir comercializando los citricos por bultos, ni la cebolla por ataos, ni los plátanos por racimos, se requieren empaques adecuados que protejan el producto y faciliten su trazabilidad y trasporte.

En esta solución al problema que es la causa raíz de 40% de las pérdidas de los productores, confluyen los intereses de productores e intermediarios, eslabones primarios de la cadena básica de producción de alimentos y materias primas agrícolas y pecuarias. La propuesta es una alianza público - privada (APP) dónde las alcaldías aporten la infraestfuctura y las asociaciones de productores y los comercializadores gestionen los procesos y generen los servicios garantizando calidad, precios y respeto a todos los involucrados y partes interesadas. Con esta solución resolvemos también el drama que se asemeja a la canción de Portabales del campesino que "sale loco de contento con su cargamento y que pasa la mañana entera sin que nadie quiera su carga comprar(...)".

Todo lo que se reste a las pérdidas y desperdicios, puede sumarse a las estadísticas de productividad, sostenibilidad y dignidad de nuestros campesinos.

* Giovanni Tellez Serrano