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El Eneagrama 9 tipos de líderes

Desde el punto de vista etimológico, el término Líder proviene de inglés “Leader” que significa Guía. Todos entienden el significado de líder de acuerdo a experiencias de la vida. Algunos lo relacionan con la figura de poder o autoridad, otros lo entienden como la necesidad de mandar sobre los demás, o generar miedo.
Lo interesante es que todos son de una u otra forma líderes, es el sentido de guías de su propia vida. Pero no necesariamente el liderazgo se adquiere por el miedo o la figura de poder, lo cual es el paradigma ya arcaico bajo el que muchos de los “líderes” de hoy manejan sus relaciones. Los líderes 2.0 de esta nueva era son personas que encuentran la motivación o fuerza interna para hacer que las personas tomen mejores decisiones en su vida y sean felices. Así que el liderazgo debe tener más una guía interna para que el trabajo sea colaborativo y feliz.

A su vez, el liderazgo debe estar dado por una serie de características y condiciones que surgen desde las organizaciones, de acuerdo con Marvin Weisbord y Sandra Janoff: 1. Controle la estructura, no a las personas. 2. Permita que todos sean responsables. 3. Considere la ansiedad como “energía bloqueada”. 4. Evite “tomárselo personalmente”. 5. Interrumpa la disputa o la huida. 6. Incluya a las personas adecuadas. 7. Experimente “el elefante completo”. 8. Haga visibles los acuerdos tácticos.

La metodología del Eneagrama nos muestra cómo las personas toman sus decisiones a partir de su esencia y mediante la utilización de tres partes fundamentales del cerebro: reptil (hacer), emocional (sentir) o intelectual (saber), lo cual nos sirve para determinar la dinámica de liderazgo de las personas y por ende de las organizaciones. Cada tipología puede mostrar su mejor o peor versión, esto va a depender si se mueve internamente desde miedo o motivadores, y allí el personaje cambia radicalmente.

Las tipologías 8, 9 y 1 están orientadas al hacer y ejecutar tareas, son vitales para que las tareas se lleven a cabo desde tres perspectivas diferente: fuerza interior, paz interior y perfección/disciplina respectivamente.

Las tipologías 2, 3 y 4 están orientadas al sentir y conectarse con el propósito de la función o labor, son vitales para tener un tejido relacional saludable y conectarse con la misión y propósito de la organización desde tres perspectivas diferente: colaboración, competencia, creatividad.

Las tipologías 5, 6 y 7 están orientadas al saber es decir al conocimiento a profundidad de la operación y tarea desde lo intelectual y académico, son vitales desde tres perspectivas diferente: análisis, compromiso/planeación, dinamismo.

Es importante que todo líder maneje de forma adecuada una de cada una de las categorías es decir que tenga una del hacer, una del sentir y una del saber mínimamente para que pueda actuar con equilibrio con su equipo.

Todo el mundo está en la capacidad de sacar la mejor versión de una persona o la peor, lo que va a depender de que tan equilibrado tiene su cerebro, su vida, y qué nivel de conciencia tenga para que pueda lograr conocer esta diferencia, tomar conciencia y ser responsable de los impactos positivos o negativos generados para hacer algo al respecto.

“Para poder liderar un país, un equipo o una empresa, cada uno debe empezar por liderar su propia vida, es un tema de actitud”. Pilar Ibáñez.