Analistas

Cuidar a nuestras mujeres

Pareciera que la sociedad todavía no ha entendido la naturaleza ni el papel que juega la mujer en ella y en el desarrollo del ser humano. Lo más interesante es que no solo no lo han comprendido los hombres sino tampoco las mujeres. Creería uno que en pleno 2016 la sociedad ha logrado evolucionar al punto en el que la esclavitud o la cacería de brujas de la inquisición han acabado, pero al parecer sigue la sociedad en las mismas. 

Los hechos ocurridos con la chiquita de 7 años son solo la visión en medio de comunicación de una problemática mucho más profunda que radica en la cultura de uso y abuso al género, pensando que se trata de un objeto. Más triste aún es que todos esos hombres y mujeres que no comprenden el rol que juegan las mujeres, han nacido y se han desarrollado en el útero de una de ellas… érase una vez. 

Siendo época de Navidad y sin importar la religión que cada cual profese, aquí va un pequeño recordatorio de la importancia de cuidar a nuestras mujeres. 

Primero, desde la naturaleza misma del ser humano, es la mujer capaz de crear a otro ser humano en su vientre, cuidarlo allí por meses y después guiarlo en su crecimiento. Maneja de forma fuerte dolores y cambios de emociones.

Segundo, en un mundo corporativo diseñado estrictamente para los hombres, en el que solo interesa trabajar y dar resultados llevando al mundo a  que 80% de los trabajadores sufran de estrés, odien su lugar de trabajo y estén allí solo por el dinero, fue necesaria la aparición del género femenino que, dicho sea de paso, también debió ser luchada, para darle un cambio al tema. Así es como las mujeres han aportado llamando la atención sobre la importancia en la calidad humana, en el cuidado del ser humano, introduciendo el concepto de responsabilidad social y tratando de crear en un mejor lugar para trabajar que, de alguna manera, se sintiera como el hogar. 

De acuerdo al informe del Fondo Nacional de Apoyos para Empresas en Solidaridad (Fonaes) existen 10 fortalezas que aporta el género femenino en las empresas, las cuales iré comparando con la gran empresa en la que aprendieron estas habilidades, el hogar, del cual debieron salir para hacer parte del mundo corporativo: 

1. Oportunas: en la empresa, las mujeres de forma rápida reconocen las necesidades y adoptan las medidas para satisfacerlas, como cuando conocen qué le sucede a su pequeño bebé y le dan lo que él necesita. 

2. Son independientes, en la empresa disfrutan siendo sus propias jefas, así como en el hogar también dirigen. 

3. Trabajadoras: en las empresas se trabaja mucho y normalmente el pago es bajo, en el hogar las tareas son también de trabajo duro, sin remuneración y sin horario. 

4. Seguras de sí mismas: para hacer las labores en una empresa es necesario desarrollar la seguridad interna, así como en el hogar se empoderan para llevar a cabo todas las funciones sin dudar por un segundo. 

5. Disciplinadas: las empresarias exitosas tienen claros sus objetivos y cómo llevarlos a cabo, así como en la empresa del hogar es la disciplina lo que hace que todo se mantenga en su lugar. Como si todo ello  fuera poco, debemos agregar que son juiciosas, adaptables, equilibradas, constantes y enfocadas, lo que no se parece en nada a un género débil ni a un objeto de compra y venta. 

El respeto por la mujer debe ser prioritario. 

Es obvio que no importa en el lugar en el que se encuentren, sea dirigiendo la empresa del hogar o llevando muchos de sus conocimientos y habilidades a las empresas, son las mujeres las que están cuidando el mundo para que sea un mejor lugar para vivir. Recordamos en esta Navidad a todos los hombres y a las mujeres que no han entendido su rol, que las mujeres son el núcleo de fortaleza interna que hace que el mundo se transforme en un mejor lugar para vivir y trabajar. Feliz Navidad.