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Una teoría sobre el dominio naval europeo

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El punto de partida, para mí, es comprender lo grande que era el Imperio Mogol (ya sé, occidental ignorante). En los siglos XVI y XVII, el imperio era mucho más populoso que cualquier Estado de Europa; de hecho, era comparable con toda Europa occidental, si no es que más. Y hablamos de una era en la que los ingresos per cápita eran bastante similares, por lo que la economía mogol también hubiera empequeñecido a cualquier economía europea.

¿Pero el Estado mogol era sui generis? Realmente no. Floreció en una era de “imperios de pólvora”: Estados grandes donde la fortaleza del gobierno central descansaba en artillería de sitio e infantería profesional de picas y mosquetes. Este término normalmente se aplica principalmente a los tres Estados islámicos gigantes (el otomano, el safávida y el mogol). Pero según lo veo, todo el arco desde Ming/Qing China hasta Habsburgo España básicamente coincide con el modelo.

En esta era, los Estados del noroeste de Europa que terminaron teniendo tanta importancia en la historia mundial parecen triviales, y seguían pareciéndolo en población y peso económico incluso hasta principios del siglo XVIII. Lo que es más, no tuvieron ninguna ventaja visible en tecnología militar sino hasta mucho después.

Sin embargo, seguramente esto también es un panorama simplista, porque incluso en el apogeo de los imperios de pólvora, los lejanos Estados occidentales de Europa dominaban los océanos del mundo. No el Mediterráneo, sino el mar abierto, donde las galeras nunca tuvieron ninguna oportunidad y donde era velas y cañones hasta el final. La margen Atlántica tomó el control muy pronto. ¿Por qué?

OK, una analogía rara: piense en el largo dominio militar de los nómadas de la estepa.

El término mogol viene, por supuesto, de mongol, y Gengis Khan fue apenas uno de una serie de conquistadores que emergieron de las estepas e invadieron vastas civilizaciones, pese a que la población de las estepas era diminuta en comparación con la población de las regiones que los nómadas conquistaron. ¿Por qué eran tan formidables los nómadas?

Bueno, eran arqueros a caballo, y durante mucho tiempo fueron los guerreros más terriblemente eficaces del mundo. Todo mundo conocía de arcos y flechas, probablemente incluso de arcos compuestos, y todos sabían lo que podían hacer arqueros habilidosos montados a caballo. El problema para las tierras civilizadas, sin lugar a dudas, era encontrar reclutas militares con las habilidades requeridas. Para ser un arquero realmente bueno había que empezar desde muy joven; Inglaterra renunció al arco largo galés no porque los mosquetes fueran mejor, sino porque la arquería perdió fuerzas como pasatiempo popular, y era mucho más fácil enseñar a un campesino a disparar un mosquete. Lo mismo pasa con montar a caballo. Y la combinación debió haber sido muy difícil de dominar.

Sin embargo, las condiciones de la existencia nómada significaron que, en términos relativos, había muchos hombres con las habilidades requeridas. Así que los nómadas de las estepas dominaban en la guerra debido a habilidades que desarrollaron cuando no estaban en guerra.

Ahora, piense en la guerra naval de velas y cañones. Los imperios de pólvora conocían todo sobre los cañones. Pero supongo (y estoy seguro que hay verdaderos historiadores que pueden corregirme si me equivoco) que Europa occidental, debido a su geografía y estilo de vida, tenía un número desproporcionadamente abundante de habilidosos marinos de mar abierto. Muy pocos de ellos hubieran participado de guerra en tiempos normales, o incluso durante guerras; principalmente, la mayoría habría estado transportando prosaicamente artículos de peso, especialmente arenques y, posteriormente, bacalao. ¿Pero no podemos sostener que estos marinos aportaron la base de habilidades que confirió a la margen atlántica una gran ventaja militar en el mar?

Obviamente, me gusta esta hipótesis por varios motivos. Es el tipo de cosas que satisface mis frustradas ambiciones de ser uno de los “psico-historiadores” de Isaac Asimov; pienso que la analogía entre, digamos, la República Holandesa y Gengis Khan es muy buena, igual que la noción de que el dominio europeo en realidad descansó en el comercio de arenque.

Por supuesto, existe una fuerte posibilidad de que esta hipótesis sea obviamente falsa por algún motivo, que haya sido ampliamente discutida por algún historiador eminente que simplemente pasé por alto, o las dos cosas.

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