Analistas

Una defensora adinerada

Elizabeth Warren, partidaria de proteger a los consumidores y contendiente demócrata de Scott Brown (senador republicano de Massachusetts) para ocupar su asiento en el Senado, recientemente ha enfrentado acusaciones de hipocresía luego que se publicara nueva información sobre sus ganancias.

De acuerdo con el informe financiero trimestral de su comité de campaña, la Sra. Warren ganó más de 700,000 dólares dando clases e impartiendo consultorías en 2010 y 2011, además de salarios de seis dígitos por sus puestos en el gobierno federal y 43,938 dólares en honorarios cobrados a una firma nacional de seguros de la que fue consultora – poniéndola en las filas de los estadounidenses que más ganan. Poco después, Jim Barnett, jefe de campaña del Sr. Brown, la tildó de "hipócrita elitista".

Según un artículo del 14 de enero, el Sr. Barnett dijo a The Boston Globe que la Sra. Warren estaba "firmemente atrincherada en el mismo 'uno por ciento' que critica, y está más que feliz ganando decenas de miles de dólares defendiendo poderosas compañías de seguros en detrimento de víctimas de clase media".
Según una columna de Brian McGrory publicada en el mismo periódico pocos días después, el Sr. Barnett también escribió en un correo electrónico que "la profesora Warren tiene un mal hábito, nada raro entre elitistas que se sienten superiores, de participar en el mismo tipo de comportamiento por el que menosprecian a otros".
Trabajando como asesora especial del Presidente Obama, la Sra. Warren ayudó a echar a andar la agencia federal de protección financiera al consumidor, y a menudo ha criticado las prácticas injustas de préstamos y las leyes fiscales que, según ella, favorecen a las corporaciones multinacionales en detrimento de los trabajadores promedio.

Algunos comentaristas políticos han contendido la idea de que la Sra. Warren (una persona adinerada con raíces en la clase trabajadora) sea una hipócrita por defender a los que están menos bien. Steve Benen, un comentarista de la revista Washington Monthly, escribió en Internet el 20 de enero: "Cuando los ricos apoyan políticas económicas que impulsan a las familias trabajadoras, es admirable, pero no es una hipocresía".