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RSC: hacia la ‘rendición de cuentas’

Las empresas se enfrentan al reto de adaptar un nuevo modelo de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) en el que la compañía ya no se limita a informar, sino que tiene la importante misión de escuchar y responder a las opiniones y necesidades de sus grupos de interés. Los empleados, los clientes y la sociedad en general, están ya ultra-informados. Y son cada vez más exigentes.

En esta nueva sociedad del ‘micropoder’, las organizaciones necesitan comunicar y rendir cuentas para satisfacer las necesidades de un ciudadano que no tolera la falta de transparencia y que está dispuesto a elegir su compra según los principios y los valores de la propia compañía. La RSC de las organizaciones ya no pasa inadvertida: se valora, para lo bueno y lo malo. Y la proactividad a la hora de comunicar los avances, la cultura de transparencia y la voluntad de mejora, son pilares fundamentales en el éxito empresarial hoy día.

Todo esto entraña una evolución de la filantropía empresarial hacia la gestión de impactos, la visión trasversal y la respuesta global. Del mismo modo, es fundamental dialogar con los stakeholders para conocer sus necesidades e incluso, para establecer nuevas líneas de trabajo específicas. Las organizaciones se comprometen voluntariamente a los principios promovidos por iniciativas internacionales, nacionales y locales. Reportar sobre los indicadores establecidos les permite demostrar su compromiso con la transparencia en una sociedad que toma muy en serio el cumplimiento de estos parámetros y “fiscaliza” su aplicación.

Esta ‘rendición de cuentas’ por las empresas socialmente responsables, requiere medidas que elevan su nivel de exigencia pero que a la vez reportan grandes beneficios, ya que dicho compromiso contribuye a fortalecer su imagen de marca y a optimizar su situación corporativa así como su valor añadido. El compromiso que se establece está relacionado con los compromisos públicos de valor co-creados y ‘dialogados’ con los stakeholders. Esto engloba una comunicación constante, online como offline, que permita estrechar los lazos, alcanzar nuevos acuerdos y detectar necesidades que la firma debe satisfacer permanentemente.

La influencia de las empresas es un factor predominante en su avance hacia los grupos de interés que van adquiriendo mayor amplitud con la globalización, lo que obliga a las compañías a convertirse en agente del cambio que rinde cuentas del nivel de cumplimiento, ajustado a un marco legislativo de transparencia. La práctica de la RSC tiene una influencia positiva sobre la actividad, imagen y reputación de toda firma, que por ende, afecta a su estrategia y resultados.

En los últimos años, las empresas colombianas han desarrollado programas e iniciativas de responsabilidad social en sus estrategias de negocio, además de nuevas medidas de rendición de cuentas, pero aún queda mucho por hacer.

Para alcanzar los objetivos que se plantean al respecto, las organizaciones deben cambiar de mentalidad y enfocar sus esfuerzos en el trabajo en equipo, la unión de fuerzas entre instituciones involucradas. Todo ello permitirá alcanzar beneficios económicos, medioambientales y sociales.
Conscientes de estas necesidades, desde Atrevia hemos desarrollado una metodología de trabajo de co-creación de la RSC: Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership es un modelo de I+D+i para la gestión de la comunicación de la RSC en base a la gestión de los intangibles clave, como son la reputación, la marca o la comunicación.