Analistas

Los ojos del mundo, en la Paz

En España hemos brindado estos días por la Paz en Colombia. Precisamente el director de La República, Fernando Quijano, se encontraba en nuestro país en un programa que estamos desarrollando desde el Ceal Ibérico en colaboración con Segib, para acercar a través de las visitas de los directores de los medios líderes en Latinoamérica ambas realidades. La reciente foto de La Habana, en la que el presidente Santos y el máximo jefe de las Farc firman el alto el fuego y abren la expectativa real al fin del conflicto más largo de Latinoamérica, escenifica un paso de gigante hacia la esperanza. 

Los ojos del mundo están hoy puestos en Colombia y en su proceso de paz, con compromiso y con ganas de apoyar para hacer que las cosas sucedan. España en particular, el resto de una Europa conmovida por el Brexit, Estados Unidos, las grandes instituciones… todos ven en Colombia un modelo de éxito en un mundo sujeto a grandes cambios.

Este año se celebra el 25 aniversario de la creación de la Segib, que de la mano de Don Enrique V. Iglesias trabajó en la creación del espíritu iberoamericano, de la colaboración entre los países, de la búsqueda de oportunidades de mejora conjunta. Y además, Cartagena recibirá este octubre a los jefes de Estado de los diferentes países iberoamericanos en la gran cumbre (la primera ya con carácter bienal) bajo el liderazgo de Rebeca Grynspan. Este es el año de Colombia. Todos estamos pendientes.

En un mundo que luchó por los grandes derechos humanos, nos olvidamos de uno de los más fundamentales, la paz. Hoy toca actuar. Es imprescindible, la clave para el resto. Muy interesante el proyecto Paz Sin Fronteras (www.pazsinfronteras.com), movimiento liderado por Juanes y Miguel Bosé, y que a través del arte, la cultura y el apoyo de grandes figuras de la música, promueve la iniciativa la Paz lleva tu firma, con el objetivo de que la Asamblea General de la ONU reconozca la paz como derecho humano universal. Mireya Cisneros, fundadora de Venezuela sin Límites y de Unidos en Red, con su inagotable fuerza para empujar y entusiasmar a empresas y famosos a comprometerse con proyectos de acción social, está también volcada en Paz sin fronteras. Ya que, ¿sin paz, qué tenemos?

Colombia podrá centrarse ahora en reinventarse, en avanzar en la senda de crear una sociedad mejor y en impulsar una potencialidad económica que, pese a los progresos realizados, ha sido hasta ahora rehén de la violencia. Hoy los países nos enfrentamos a tantos retos que no podemos perder más tiempo en empezar a dibujar un futuro en el que todo está en cuestión. ¿Cómo serán los empleos del futuro cercano? ¿Cómo hacer frente a los cambios de la pirámide poblacional que transforma muchos países? ¿Cómo conllevar el crecimiento de la esperanza de vida y el coste sanitario que ello puede significar? El crecimiento del populismo, la posible frustración de las clases medias y de los jóvenes, si no reinventamos el modelo de crecimiento. Y a la vez todas las oportunidades que estas situaciones suponen.

Me contaba estos días Fernando Quijano que Colombia es un país “santenderista”, que todo lo vive desde la óptica del derecho. Pues ojalá sea un ejemplo para la ONU de eso, de que la paz es un derecho.

Tengo la gran suerte de visitar regularmente Colombia. Y sé que este proceso de paz no tiene el consenso de todo el mundo. Que hay incógnitas, preocupaciones y miedos. Puntos de vista diversos. Voces críticas o muy críticas. Heridas que duelen. Historias vividas. Que casi todos han perdido algo o alguien. Pero pocas veces un país consigue tener la complicidad del mundo, deseando que algo salga bien. Colombia la tiene. Es el momento de mirar al futuro, de la ilusión, del optimismo. Como decía Albert Einstein, “la paz no se puede mantener por la fuerza; sólo se puede conseguir mediante la comprensión”.