Se construye, se avanza y los resultados se evaporan. Este tipo de situaciones cotidianas, donde el progreso parece diluirse, son muy propias de las economías y los sistemas latinoamericanos.
Lo que la crisis actual deja al desnudo es que hemos vivido de soluciones momentáneas, ignorando las grietas estructurales del sector. Más que apagar incendios, hay que empezar a diseñar una verdadera estrategia
Las transformaciones necesarias, desde reformas institucionales hasta nuevos esquemas de financiación, requerirán cambios legislativos complejos. La diferencia entre ambas visiones es enorme