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Analistas 22/09/2021

¿Dónde están las mujeres?

Maritza Aristizábal Quintero
Editora Estado y Sociedad Noticias RCN

Ya les decía en mi última columna que para las elecciones de 2022 la lista de candidatos es larga, variada y “sí hay de dónde”. Aunque aún falta depurar el largo hilo de aspirantes, hay candidatos preparados, que ofrecen tranquilidad y que logran convocar varios sectores. Sin embargo, de algo muy importante carece esa misma lista: de mujeres.

No es que no las haya; es que las hay muy pocas, que poco encantan, poco suenan y con pocas posibilidades. No estoy hablando de sus méritos o diplomas, sino de su reconocimiento, aceptación en la opinión pública y porcentaje en las encuestas. En las últimas décadas son escasos los nombres que alcanzaron a figurar en esa dura carrera presidencial que es discriminatoria de principio a fin, sólo decir que muchos apuntan que “está hecha pa’ machos”:

Todo eso nos da para titular que la participación política de la mujer en Colombia es más que penosa. Si no ha valido la ley que establece el 30%, ¿cuánto más podrá servir la paridad de género que establece el código electoral y que por cierto podría tumbar la Corte?

Aclaró que soy de las que cree que las personas deben llegar a los cargos por mérito y nos por su sexo; sin embargo, en un país con enormes brechas de género donde las mujeres claramente tienen menos opción cuando se trata de someterse al voto popular, son necesarias las para muchos antipáticas cuotas como medida de discriminación positiva. Claro, también sé que abundan los casos de listas a Concejos, Asambleas o Congreso elaboradas por hombres en las que para cumplir la cuota meten lo que vulgarmente llaman relleno y hacen fila de nombres que solo cumplen el propósito llenar un renglón.

Lo dijo la ONU en 2011 “las mujeres están marginadas de la esfera política en todo el mundo, a menudo como resultado de leyes, prácticas, actitudes y estereotipos de género discriminatorios” mejor dicho, porque las leyes fueron hechas por hombres que creen en hombres y posan de que les interesan las mujeres.

Al país le hace falta confianza en sus mujeres. Mujeres que tomen decisiones, que le den oportunidades a otras mujeres y que las incluyan por sus capacidades y no por el cumplimento de un requisito.

Y aunque podríamos decir que es histórico que por primera vez la Alcaldía de Bogotá esté en manos de una mujer, que una mujer sea vicepresidente y que una mujer haya llegado a la cabeza de una órgano de control, lo cierto es que aún hay mucho por recorrer.

Es más en los últimos años hubo un retroceso. Mientras en el anterior periodo el 15% de las gobernaciones estaba en manos de mujeres en el actual solo 6% lo están. En cuanto a alcaldías hablamos de 12%; y si revisamos la situación en el Congreso la cosa no es que mejore mucho: solo el 21% de los senadores son mujeres y el 18% de los representantes en la cámara los son.

Sí, espero que algún día esté país sea gobernado por una mujer, quizá eso sí sea el remedio para muchos de nuestros males.