Dejemos gobernar (2)

GUARDAR

En su discurso del 20 de julio el presidente Iván Duque presentó el balance de su primer año de gestión y planteó desafíos muy interesantes, pero como, tristemente, seguimos concentrados en las diferencias, en las discordias y en los defectos, los comentarios y el “análisis” se desviaron hacia “la jugadita” y quedaron relegados los mensajes de profundidad, prioritarios para el desarrollo de Colombia.

Como he insistido, todos los sectores tenemos el deber de respaldar la institucionalidad y apoyar lo que se hace bien. Enfrascarnos en lo que no se hace nos estanca, sin que esto signifique ausencia de crítica constructiva, tan necesaria para el desarrollo nacional.

El Presidente hizo unas referencias importantes con relación al futuro del mercado de capitales, su actualización normativa y la incorporación de los desarrollos tecnológicos actuales que ya se aplican en el resto del mundo, así como de la necesidad de contribuir a mitigar los efectos del cambio climático, con reforestación, seguridad, energía renovable, movilidad sostenible y la lucha contra la extracción ilícita de minerales.

También fue importante lo que dijo sobre la necesidad de promover acuerdos de doble tributación, como el que está pendiente con Estados Unidos y sobre el cual la Cámara de Comercio Colombo Americana ha venido solicitando gestiones para concretarlo, porque constituye un incentivo poderoso para la inversión, aunque parece diluido en la distancia, principalmente por el lado del Congreso estadounidense.

La consolidación de la paz, con las garantías que se han dado a los desmovilizados que cumplen con su palabra, la implementación de acciones integrales para erradicar los cultivos ilícitos, combustible de la criminalidad (incluyendo aspersión en áreas de difícil acceso), y la propuesta de reformas estructurales a temas claves como pensiones, justicia o lucha contra la corrupción también son aspectos claves para hacer seguimiento y ejercer el derecho de todos a la crítica constructiva.

En materia binacional, me complace el interés del Gobierno en propiciar unas buenas relaciones con EE.UU., nuestro principal socio y aliado, y en ese sentido también estamos trabajando desde AmCham Colombia con una estrategia de diplomacia empresarial que contribuya a abrir espacios con el Congreso y altos funcionarios del Gobierno estadounidense, mejorar la percepción y dar a conocer las oportunidades.

También en turismo es claro el énfasis del Gobierno en tenerlo en sus prioridades. Estamos atentos para contribuir en la anunciada Ley de Turismo, necesaria si se quiere consolidar el sector como motor de la economía.

Dejar gobernar también tiene que ver con la presentación de propuestas sensatas, realizables y no con intenciones populistas, sin sustento, pero que suenan bien en la galería amparada en el ejercicio legislativo (y muy propensas a surgir en este período electoral), aunque se convierten en piedras en el zapato para el Ejecutivo por no estar apoyadas en actos de responsabilidad.

Y, ante todo, aportar con argumentos, con ideas y con trabajo, sumar esfuerzos para que el país crezca, genere riqueza, empleo y equidad, mirar hacia delante de manera propositiva, mantener la lucha para lograr que las leyes que se presenten al Congreso sean viables, que no perdamos el tiempo con saludos a la bandera y brindis al sol, trabajar sobre lo fundamental y garantizar el futuro de los colombianos.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés