Analistas 02/09/2020

La ilusión en seguros de EPM

La situación financiera de EPM es dramática. Desde 2017 silenciosamente está en Riesgo Financiero Alto y en 2020 la clasificaron en Riesgo Financiero Extremo; el peor riesgo financiero de su historia (Valoraanalitik). En 2006 el 81% de los activos de EPM eran públicos; eran propios. A julio de 2020, solo el 41% de los activos de EPM son públicos. El 59% de los activos de EPM “pertenecen” a privados.

El anuncio de EPM que en Hidroituango hubo errores constructivos, daños y pérdidas de $9.9 billones levantó el velo y el silencio que escondían a una empresa herida en su interior. Tapar la verdad no es prudencia, es engaño colectivo.

La primera esperanza de recuperar esas pérdidas son las pólizas de Seguros de la Empresa Mapfre. Son dos. Una, para Daños Materiales con valor asegurado de US$2.556.637.159. Y otra, por Lucro Cesante, o Retraso en la entrada en Operación de Hidroituango por valor de US$628.790.161.

La segunda esperanza, son las pólizas de cumplimiento y garantía de Suramericana y Chubb que entregaron los contratistas a EPM. Suramericana está tranquila; solo tiene pólizas hasta $60.000 millones máximo

Luego de casi tres años de la tragedia, EPM solo ha recibido US$150 millones de Mapfre como adelanto de la póliza para ir descontando a medida que los ajustadores aprueben reconocimientos. No es como la gente dice que los seguros van a desembolsar US$3.000 millones de una. Eso no va a ocurrir. Cada reconocimiento de un daño es un largo proceso de concertación con los ajustadores. Cada daño que se reclame tiene un límite, un tope máximo a reconocer. No es el valor del daño lo que se reconoce sino hasta lo máximo asegurado en la póliza.

Veamos. En Seguro de Responsabilidad Civil el límite es $50.000 millones. Cubre perjuicios patrimoniales a terceros. Sobre esta póliza ya se acordó con el ajustador reconocer $22.000 millones, para compensar los daños en bienes de 236 familias afectadas. Los otros $28.000 nunca se pagarán. No están asegurados los desplazados ni desalojos ni nada que sea inmaterial. Los dolores de la gente desplazada no tienen valor en las bolsas de valores. Los 120.000 desplazados por la tragedia si demandan le tocará pagar a EPM. Los más de $180.000 millones que gastó EPM para atender desplazados no lo reconoce el seguro.

De otro lado, si para remoción de escombros el seguro tiene US$30 millones, lo adicional que cueste será de cuenta de EPM. Y así, EPM va a recibir del seguro pagos parciales y pequeños comparados con el tamaño del daño. Los más optimistas estiman que EPM recibirá mucho menos de USS$1.000 millones.

Cada año de lucro cesante que Hidroituango se demore para generar, fue calculado en US$628 millones de dólares. EPM solo se aseguró en lucro cesante por un año y el pronóstico indica que serán cinco años o más sin producir energía. Por lucro cesante EPM podría tener pérdidas billonarias, por ahora incalculables. Así, EPM tiene Seguro de lucro cesante solo por un año. Este seguro no lo van a pagar por ahora. Si Hidroituango al final no resulta viable, nunca lo pagarán. Y si es viable, solo se conciliaría cuando arranque a generar. Por ahora no llegará ni un peso. No hay duda que el seguro de Lucro Cesante fue un real infraseguro.

EPM tiene muchas otras perdidas por Hidroituango. Por Cargos de Confiabilidad ya pagó multas a la CREG por $162.000 millones y está próxima a pagar otra multa por $294.500 millones. Las multas de ANLA son más de $12.000 millones. Otra multa que debe pagar EPM es La Garantía por Conexión; se la hará efectiva el transportador de energía. Podría llegar hasta US$100 millones.

No se sabe si EPM incluyó en la demanda las multas o clausulas penales de apremio pactadas en el contrato BOOMT que debe pagar a la sociedad Hidroituango por retardos en la obra. Si el retardo llega a 5 años las multas podrían superar $1.2 billones y están respaldados en un título de garantía que expidió EPM respondiendo con su patrimonio. Este título es exótico y podría ser ilegal pues EPM lo que hizo fue auto asegurarse para dar garantías al contrato BOOMT. Un Jurista ilustre decía que ni los estatutos ni la ley le permiten a EPM ser auto asegurador.

Adicional, asevera la Contraloría que los seguros no pagan si la obra se hizo sin permisos ambientales y legales. Ahí hay otra complejidad sobre quién pagaría. EPM permitió construir un túnel GAD (Galería Alternativa de Desviación) que fracasó sin licencia ambiental como aseguró el Gerente en la revista Semana (2019). El responsable de obtener la licencia ambiental es EPM, no el contratista. El Plan de Aceleración y el Túnel GAD que fracasó, y cuyo contrato fue por más de $780.000 millones parece primero un error de decisión administrativa y no de Ingeniería. Igual, desviar el Rio Cauca por los dos túneles sin construirles las compuertas fue un error garrafal primero de una decisión administrativa; decisión errónea tomada sin autorización del ANLA.

Si los daños son cerca de $10 billones de pesos, y los pagos de seguros esperan estar por debajo de U$1.000 millones de dólares, la recuperación de $6 billones restantes perdidos será imposible. Los contratistas no tienen fuerza financiera para cobrarles esas sumas si fuesen culpables. Sin dudas, EPM está infra asegurada.

En los Estados financieros, las pérdidas y daños de Hidroituango los declara EPM en el rubro, Construcciones en Curso. O sea que EPM lleva cuatro años sin dejar ver o encubriendo pérdidas y daños billonarios. Cuando obliguen a declarar como daños y pérdidas todos esos $6 billones, o más, los estados financieros de EPM estallarán. Y podrían dejar al municipio de Medellín tres o cuatro años sin recursos. Se han preocupado mucho por la fachada y poco por dejar ver el interior; muy parecido a la película la Estrategia del Caracol. No resultaría extraño que los interesados en privatizar a EPM estén creyendo que llegó el momento de la estocada final. Por eso, El reto es con sinceridad recuperar la grandeza de EPM.