Analistas

El mundo que se avecina

GUARDAR

Luis Fernando Vargas-Alzate Profesor asociado de la U. Eafit

Igual que les sucedió a otras generaciones (en diversos episodios críticos de la historia), estamos todos nosotros ante un momento coyuntural generador de un quiebre radical que pondrá al mundo en una dirección bien diferente en relación con la manera de vivir e interactuar en sociedad. Desde lo elemental de nuestras relaciones personales, hasta la manera como los más prominentes actores globales interactúan, se presentará un cambio sin precedentes. La vida en este planeta azul no volverá a ser la misma.

Y aunque para algunos lectores esto pueda lucir exagerado, los ya casi dos millones de personas infectadas, además de las 118.000 que han muerto hasta este momento trazan el camino hacia un mundo diferente. Pero ¿cómo será ese mundo del siglo XXI, entonces? Resulta indudable que hay, por lo menos, cuatro o cinco cambios que no son negociables ahora y que corresponderá enfrentar. No habrá más opción.

En primer lugar, el mundo avanzará hacia un evidente fortalecimiento de las instituciones estatales que, a la larga, terminará reforzando el espíritu nacionalista de las sociedades. Las diferentes medidas de emergencia que se han venido tomando por diversos gobiernos, irán moldeando lo que será la administración estatal una vez se supere la emergencia sanitaria provocada por el impacto de la Covid-19.

En segundo término, vamos a presenciar como consecuencia de la mejor manera en que los gobiernos del hemisferio oriental han actuado frente a la actual crisis, que ello facilitará un reacomodamiento en los temas de la política internacional favorable a las naciones asiáticas, en detrimento del papel que tradicionalmente han desempeñado los Estados europeos y norteamericanos. Su mala gestión del problema les ha puesto en entredicho, mientras que otras naciones como China, Singapur, Vietnam, Corea del Sur y Taiwán han reaccionado de mejor manera y serán los que alcancen una mejor posición en la reorganización internacional que se presentará.

En tercer lugar, y conectado con lo anterior, el ascenso de China pareciera acelerarse a causa del cambio que se presentará en los procesos de globalización, tal como se conocen hasta ahora. Esto es, el centro de la globalización se va a mover a Beijing cada vez más rápido. La pérdida de la confianza en la globalización por parte de los estadounidenses en general (no solo el presidente Trump lo ha expresado, sino que se trata de algo ya posible de generalizar), ha puesto al comercio internacional en el ojo del huracán, y está permitiendo que las posibilidades de que su país se mantenga como líder único e incuestionable ahora sean muy pocas.

Además, un cambio inevitable será el de las cadenas de suministro global que, previo a la pandemia de la Covid-19 ya venían presentando algunas dificultades. En palabras de Shannon K. O’Neil, se están socavando los principios básicos de la fabricación manufacturera del planeta. Las compañías empezarán a repensar y reducir las cadenas de suministro de múltiples pasos y los países que dominan la producción actual.

Económicamente ya se había exhibido una afectación significativa con el aumento de los costos de producción que venía presentándose en varios de los mercados asiáticos, fundamentalmente el chino. Pero también políticamente se presentaban afectaciones a causa de la pérdida de empleos en las economías más avanzadas del mundo.

Finalmente, a partir de las excesivas pérdidas en el mercado financiero que el mundo ha experimentado desde que esta crisis se agudizó, es probable que, una vez superada esta pandemia, las empresas se tornen bastante temerosas sobre la producción dispersa a largo y ancho del planeta, situando al ámbito económico en oposición a lo que tradicionalmente se conoció hasta febrero de este año. Valga anotar que no se trata del final de la comúnmente conocida globalización, sino de una adecuación de sus postulados centrales. No habrá más opción.

Más columnas de este autor
LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés